«Courir pour Toit»: una carrera solidaria para ayudar a las personas sin hogar en el Bois de Boulogne
Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026
Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026
Este sábado 14 de marzo, en pleno Bois de Boulogne, el evento «Courir pour Toit» reunió a más de 900 caminantes y corredores unidos por las ganas de apoyar a las personas sin hogar.
Las manos alzadas, las yemas de los dedos tocándose: eso es un techo. El que eligen formar un sinfín de finishers al cruzar la línea de meta, orgullosos de haber completado la prueba de 5 km o la de 10 km, algo más tarde durante la mañana. Radiantes pese al esfuerzo de esta carrera de «asfalto y cross», en la que el barro apareció a última hora y transformó por completo un recorrido que, aun así, siguió siendo transitable. «Decidimos hacer dos vueltas de cinco kilómetros. Era más sencillo y más seguro para el recorrido», explica Elsa Pradier, encargada de montar la zona del evento y repartir los dorsales.
Por suerte, lo verdaderamente importante estaba en otra parte: en el placer de correr bajo un magnífico sol de final de invierno. Y, sobre todo, en aportar su granito de arena a un mundo que se tambalea. Porque conviene dejarlo claro: comprar un dorsal para Courir pour Toit significa donar la totalidad de su importe a la asociación Toit à Moi, que lo reinvertirá íntegramente en alojar y acompañar a personas que lo necesitan. «Lo que hemos recaudado en esta carrera nos servirá concretamente para crear una sede en París y comprar viviendas, de modo que las personas puedan recibir allí el acompañamiento de trabajadores sociales, voluntarios, etc.», explica Gabrielle Lambourg, responsable de la recaudación y las alianzas de la asociación, con sede en Nantes.
Una mañana de carrera y sonrisas
La mañana dejó estampas memorables: un calentamiento dinámico, salidas y llegadas en perfecta armonía, estiramientos colectivos y sonrisas por todas partes. Las de una veintena de estudiantes de instituto que acudieron en grupo a participar en la carrera y terminaron el 10 km entre gritos y canciones. Y también las de los vencedores, felices por una victoria improvisada y de sabor especial.
Emilie Lacerda Gomes incluso se da el lujo de empujar la pancarta. Aunque no tiene licencia federativa, lleva veinte años encadenando carreras «de verdadera solidaridad». «Suelo correr por causas relacionadas con las mujeres. Y, en esta carrera, tengo una amiga que trabaja en el ámbito asociativo y me confirmó que esta asociación realmente actúa en favor de las personas sin hogar», cuenta. También aprovechó para convencer a cinco amigos de que la acompañaran en el 5 km: una ocasión perfecta para demostrarles que hacer deporte sienta bien.
En la categoría masculina, Pierre Chollet disfrutó de participar en la carrera gracias a su empresa. Durante todo el recorrido tuvo como rival directo a Théo Levy. «Menos mal que iba delante de mí, me iba abriendo camino», sonríe este último. Por supuesto, conocían la causa de la carrera, y el corredor que representaba a la empresa Theodo no dudó en formar el «techo» de Courir pour Toit al cruzar la meta.
Todos vibraron durante aquella mañana de marzo. El centenar de voluntarios, los más de 900 participantes y los organizadores arrimaron el hombro para compartir un momento en torno a una causa común. Para algunas participantes, el compromiso era evidente. «Esta carrera nos aporta un doble beneficio: nos ponemos a prueba y apoyamos una causa. Y como estudiamos carreras relacionadas con lo social y la salud, tiene todo el sentido», cuentan dos amigas, Lou-Anne Biard y Margaux Cosic.
La sexta edición de Courir pour Toit se salda con éxito
Este año, el número de inscritos se triplicó: un auténtico éxito para el evento. Quince empresas se sumaron a la carrera, entre ellas centros educativos como ISCG Paris. Una forma de animar a los jóvenes a hacer deporte mientras apoyan una causa a su manera. Así, cuatro chicas tomaron juntas la salida del 5 km, felices de caminar por una causa importante y compartir un momento. «Al principio fue duro, pero después mejoró. Había gente animando y, al final, te sientes realmente bien», cuenta Nana.
Para quienes no podían estar presentes, un reto virtual, organizado del 7 al 31 de marzo, también permitía implicarse a distancia en esta causa y enfrentarse a otros equipos recorriendo el máximo número de kilómetros.
Un marcado compromiso con la sostenibilidad
Era imposible no fijarse. En la llegada, numerosos voluntarios recordaban a los corredores que debían depositar su chip de cronometraje. No suponía un gran esfuerzo desde el punto de vista organizativo, pero sí era un gesto con beneficios medioambientales. Esta voluntad de reutilizar estos objetos de plástico no es nueva en la agencia de eventos sostenible Ethics Event, comprometida con la organización de esta carrera. De hecho, es una de sus señas de identidad.
«Somos los únicos en Francia que empaquetamos los chips a mano, los precintamos y los recogemos al final», señala Elsa Pradier, responsable de eventos y digital de la empresa. Algunos chips ya se han utilizado en diez carreras diferentes, cuando lo habitual es que solo se usen una vez. En principio, no es material reutilizable: somos nosotros quienes buscamos la manera de darle una segunda vida.»
Courir pour Toit consiste en darle un sentido extra a cada zancada: calzarse las zapatillas para ayudar a personas sin hogar a recuperar un techo y volver a ponerse en pie.