Marathon de la Bière, 8500 corredores conquistados por la cuarta edición en Montbrison

Dorian Vuillet
Por Dorian Vuillet

Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026

Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026

Marathon de la Bière, 8500 corredores conquistados por la cuarta edición en Montbrison
© Marathon de la Bière

Tres días de locura en el Forez. Caballeros, dragones, cerveza artesanal y cronos muy reales: el Marathon de la Bière volvió a golpear fuerte este fin de semana de Pentecostés en Montbrison, en el departamento del Loira. Con 8500 corredores en todas las distancias y 50 000 visitantes en total, la cuarta edición confirma lo que cada vez se murmura más en el mundo del running francés: en este evento ocurre algo realmente único.

Es difícil resumir en pocas palabras en qué se ha convertido el Marathon de la Bière en solo cuatro ediciones. ¿Una carrera? Por supuesto. ¿Un evento festivo? También. Pero, sobre todo, una propuesta de running con identidad propia, que escapa a las categorías habituales y asume plenamente su singularidad. En apenas unos años, el evento se ha convertido en una cita imprescindible del Forez, combinando rendimiento deportivo, ambiente festivo y promoción de la tradición del Loira. Esta semana, Montbrison vibró durante todo el fin de semana al ritmo de esta cuarta edición.

Guillaume Gauffroy no se anda con rodeos al resumir lo que está en juego aquí. «El objetivo del Marathon de la Bière es pasar un fin de semana estupendo entre amigos, en familia o con los compañeros de trabajo durante tres días», declaraba el coorganizador del evento. Tres días. No una hora ni una mañana. Todo un fin de semana planteado como un destino, con el deporte como hilo conductor y la hospitalidad del Forez como telón de fondo.

Caballeros, dragones y 8500 corredores

El tema elegido para esta edición, «Dragones y Caballeros invaden el Forez», no podía encajar mejor con el ADN del evento. En las carreteras que conectan los nueve municipios del recorrido del maratón (Montbrison, Champdieu, Chalain-d’Uzore, Saint-Paul-d’Uzore, Sainte-Agathe-la-Bouteresse, Saint-Étienne-le-Molard, Montverdun, Mornand-en-Forez y Savigneux), el escenario estaba listo: bandas medievales, pueblos disfrazados, participantes con armadura y criaturas fantásticas. Todo contribuía a convertir los 42,195 km en un auténtico espectáculo itinerante.

El célebre Challenge de la Chope d’Or, que premia al municipio más festivo según los votos de los corredores, volvió a poner patas arriba los pueblos. El resultado: cada paso por una localidad se parecía menos a un avituallamiento convencional que a un carnaval sobre ruedas. Los 17 cerveceros presentes en el recorrido del maratón, los 10 del medio maratón y los 5 del 10 km hicieron el resto, con cerveza artesanal, brioche Pralus, helados y productos locales para convertir cada avituallamiento en un momento de encuentro. La organización resumía así el espíritu de la prueba: «Es como un maratón clásico, salvo que junto a los avituallamientos tradicionales también encontramos todo lo que define al Forez: cerveza, fourme, brioche…»

Llegado desde Ain para descubrir la cita, Thierry resumía a la perfección lo que sienten muchos de los que participan por primera vez: «Quería probarlo para compararlo con otros maratones festivos. Y está claro que aquí me quedo con los avituallamientos festivos». Difícil llevarle la contraria.

Toni Caporale repite y Julie Iturralde sube a lo más alto

No todo el mundo llegó a Montbrison para beber cerveza entre un kilómetro y otro. En el maratón, los cronómetros echaron humo pese al calor que acompañó este domingo de Pentecostés. Toni Caporale (Marne et Gondoire Athlétisme) hizo lo que mejor sabe hacer en este recorrido: ganar. Segundo en 2024, vencedor en 2025 con el récord de la prueba, 2:30:40, el francés volvió a imponerse en 2026 con un tiempo de 2:37:30. Una marca lejos de su récord personal, pero suficiente para imponerse al grupo en unas condiciones meteorológicas exigentes. Nicolas Raybaud completó el podio en 2:38:57 y Adrien Brayet terminó tercero en 2:39:26.

En categoría femenina, Julie Iturralde (Dijon UC) firmó una gran actuación y se hizo con el récord del circuito en 3:11:53, superando las 3:13:08 de Marion Rousseau en 2024. Albane Guillard fue segunda en 3:13:59, por delante de Stéphanie Snuggs (3:18:39). En el medio maratón, Lorys Gallet (S/L Athletic Club Meyzieu) logró el mejor registro del día tras un duelo apretado con Tanguy Hertzog, segundo en 1:13:44, y Dylan Batailler, tercero en 1:15:23. Su tiempo de 1:13:22 mejora claramente el récord de la prueba, 1:10:45, establecido por Igor Bougnot en 2024. En categoría femenina, Marion Colin se impuso con un magnífico 1:29:25, por delante de Céline Nicolas (1:33:33) y Lise Talichet (1:33:45).

En los 10 km, Samir Tatah dominó la prueba en 33:32, por delante de Cédric Bonnefoy (35:27) y Matthieu Fraisse (Atousports, 35:58). En categoría femenina, Célia Hammour (LCM Menuiserie) ganó en 43:13, por delante de Manon Durand (45:35) y Chloé Grange (46:16).

El calor, un rival inesperado

La fiesta no faltó a la cita, pero el sol también quiso ejercer de invitado sorpresa. Varios corredores hablaban en meta de unas condiciones especialmente duras, muy alejadas del ideal primaveral. Un grupo llegado desde Orléans resumía la situación con cierto estoicismo: «Hace calor, pero el ambiente te motiva. Ayuda a llegar hasta el final». Eso es lo que consigue el ambiente de un evento así: compensa con creces los caprichos del tiempo. Dominique, corredora con licencia de La Foulée forézienne de Feurs, recordaba que lo esencial permanece intacto pese a todo. «El objetivo es dar lo mejor de uno mismo. Pero el ambiente aquí sigue siendo excepcional», comentaba.

Un territorio que se vuelca

Más allá del rendimiento, la verdadera fuerza del Marathon de la Bière se mide en la implicación de los habitantes. Los municipios por los que pasa la carrera no se limitan a sufrir el evento: lo construyen. Este domingo por la mañana, desde las 9:00, 1500 corredores tomaron la salida por las calles de Montbrison para disputar el maratón, punto culminante de un fin de semana festivo que ya se ha convertido en una cita imprescindible en el Loira. Alrededor, 600 voluntarios señalizaron, animaron, garantizaron la seguridad y sonrieron a lo largo de los 72 km acumulados de recorrido.

El Salon du Made in Loire, abierto durante los tres días con 42 expositores que ponían en valor la tradición y el saber hacer del territorio del Loira, atrajo a un público que fue mucho más allá de los corredores. Cerveceros, productores locales, artesanos… mientras unos contaban sus kilómetros, otros descubrían la Fourme de Montbrison, elegida en el mercado más bonito de Francia, las cervezas artesanales y las riquezas del Forez a través de la Bâtie d’Urfé y de los estanques de los alrededores. Según la organización, 50 000 visitantes pasaron por allí durante el fin de semana.

Un modelo que despierta admiración

Con 8500 corredores previstos a lo largo de tres días, el Marathon de la Bière confirma su condición de evento imprescindible en el Forez. En la línea de salida hubo representantes de 97 departamentos franceses y de 15 países, además del sello FFA en todas las distancias principales y el sello de plata de Desarrollo Sostenible del CNOSF por la ausencia de vasos desechables. Sobre el papel y en la práctica, el evento cumple varios requisitos que pocas pruebas francesas pueden reivindicar a la vez.

En un panorama del running que a veces resulta demasiado uniforme, Montbrison demuestra que los corredores competitivos y quienes vienen, ante todo, a compartir un buen momento pueden convivir. En las carreteras del Forez, los sub-3 horas y los grupos disfrazados de caballeros se codean sin que a nadie le moleste, más bien al contrario. Nos vemos en 2027 para la quinta edición. Las armaduras y las jarras ya están listas.

El consumo excesivo de alcohol es perjudicial para la salud. Bebe con moderación.

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