Maratón de Doha: los etíopes Tamirat Tola y Tigist Gezahagn convierten el desierto en una pista de récord
Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026
Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026
Este viernes, la capital catarí vibró con la 14.ª edición del Doha Marathon by Ooredoo, la más multitudinaria de su historia. Cerca de 20.000 corredores, más de 160 nacionalidades, un recorrido icónico por la Corniche y, en lo más alto, dos etíopes en exhibición. El resumen de un evento con aires de Major que pasó inadvertido.
Doha apunta muy alto
Al amanecer, Hotel Park ya bulle con una actividad inusual. Miles de siluetas calientan, estiran y ajustan sus dorsales. La edición de 2026 marca un antes y un después para el Doha Marathon by Ooredoo, con una participación nunca vista hasta ahora. Cerca de 20.000 participantes, llegados de más de 160 países, van ocupando la Corniche, transformada durante unas horas en una arteria consagrada al running.
El escenario cumple sobradamente su función. A un lado, la bahía de Doha y sus aguas en calma. Al otro, un skyline futurista que se recorta bajo un cielo despejado. Las condiciones meteorológicas, sorprendentemente frescas para la región, ofrecen un terreno ideal tanto para los populares como para la élite. Todo parece dispuesto para una jornada fuera de lo común. Con el paso de las distintas salidas, el maratón, el medio maratón y las distancias más cortas dibujan un flujo constante de corredores y dan al evento una dimensión popular indiscutible. Doha ya no se limita a acoger un maratón, el 14.º de su historia: organiza una fiesta colectiva en torno al running.
Tamirat Tola, un campeón olímpico que manda en la Corniche
En la carrera masculina, el guion adquiere muy pronto un marcado acento etíope. El grupo de cabeza se forma a ritmos exigentes, en torno a un paso de 2 h 06 min. Compacto durante muchos kilómetros, el pelotón se va deshaciendo por el ritmo impuesto por los liebres y las largas rectas expuestas junto a la Corniche. Al acercarse el ecuador de la prueba, Tamirat Tola se muestra cada vez más activo. El vigente campeón olímpico de maratón, coronado unos meses antes en París, espera su momento. El etíope mueve la carrera después del kilómetro 25, lanza una aceleración seca y después otra. Detrás, los rostros se tensan.
Solo en cabeza, Tola corre con soltura. La zancada sigue siendo amplia y el ritmo no cae. La meta se acerca, y también el récord del circuito. Se impone en 2 h 05:40 según el tiempo oficial y 2 h 05:37 de tiempo neto, borrando la anterior marca de referencia. Una victoria incontestable que confirma su estatus entre los grandes nombres del maratón mundial en 2026. Detrás, el podio se tiñe por completo de verde, amarillo y rojo. Asefa Boki ocupa la segunda plaza con 2 h 05:55, seguido de Boki Diriba con 2 h 06:26. El top 5 es íntegramente etíope, con Dinkalem Ayele (2 h 06:43) y Balew Yihunle (2 h 07:07), una muestra de la impresionante profundidad del contingente llegado de las tierras altas.
➜ Clasificación Top 10, hombres
1 – Tamirat Tola (ETH) – 2 h 05:40
2 – Asefa Boki (ETH) – 2 h 05:55
3 – Boki Diriba (ETH) – 2 h 06:26
4 – Dinkalem Ayele (ETH) – 2 h 06:43
5 – Balew Yihunle (ETH) – 2 h 07:07
6 – Oqbe Kibrom Ruesom (ERI) – 2 h 07:55
7 – Mulugeta Debasu (ETH) – 2 h 09:49
8 – Desalegn Girma (ETH) – 2 h 10:43
9 – Nicholas Kirwa (KEN) – 2 h 10:56
10 – Wbet Gebrheat Muruts (ETH) – 2 h 12:04
Una exhibición colectiva de Etiopía
Más que una victoria individual, la carrera masculina parece una exhibición de fuerza colectiva. Cinco hombres por debajo de 2 h 07 min, una regularidad casi metronómica, pocas variaciones de ritmo y la capacidad de sostener un paso elevado durante mucho tiempo. El recorrido, relativamente llano y bien protegido en algunos tramos, favorece este tipo de escenario. En los últimos kilómetros, las diferencias se estabilizan y cada uno encuentra su sitio. Tola, en cambio, permanece fuera del alcance de todos. Unos meses después de su título olímpico, recuerda que Doha también puede convertirse en un escenario para los grandes nombres del maratón mundial.
Tigist Gezahagn, la regularidad como bandera
La carrera femenina sigue un guion diferente, aunque igual de controlado. Desde los primeros kilómetros, Tigist Gezahagn se instala en ritmos sólidos, cercanos a 2 h 21 min. Sin alardes, sin duelo inmediato. Solo una gestión precisa y una sensación de control permanente. Kilómetro a kilómetro, la diferencia crece.
Por detrás, el grupo perseguidor se reorganiza en los avituallamientos y con los cambios de ritmo, pero nunca llega a inquietar realmente a la líder. Gezahagn cruza la meta en 2 h 21:14 de tiempo oficial y 2 h 21:10 netos, con casi un minuto de ventaja. Tigist Girma termina segunda con 2 h 22:33, mientras Muluhabt Tsega completa el podio con 2 h 23:21. Una vez más, Etiopía domina sin discusión las calles de Doha.
➜ Clasificación Top 10, mujeres
1 – Tigist Gezahagn (ETH) – 2 h 21:14
2 – Tigist Girma (ETH) – 2 h 22:33
3 – Muluhabt Tsega (ETH) – 2 h 23:21
4 – Amana Mursi Kipyatich (KEN) – 2 h 23:43
5 – Roman Gidey (ETH) – 2 h 25:29
6 – Alemtsehay Mekuria (ETH) – 2 h 26:18
7 – Aamelmal Tagel (ETH) – 2 h 26:36
8 – Sentayehu Lewetegn (ETH) – 2 h 28:57
9 – Ayantu Kumela (ETH) – 2 h 29:31
10 – Asimarech Naga (ETH) – 2 h 36:48
Un top 5 femenino reñido y abierto
Por detrás del trío de cabeza, la lucha por las posiciones de honor ofrece una carrera más cambiante. La keniana Amana Mursi Kipyatich termina cuarta con 2 h 23:43, seguida de la etíope Roman Gidey con 2 h 25:29. Las diferencias siguen siendo ajustadas, señal de un nivel muy parejo y de un pelotón con una profundidad notable. El recorrido urbano, que alterna largas curvas junto al agua con tramos más protegidos alrededor de Hotel Park, exige leer bien el esfuerzo. Gezahagn supo sacar partido de esta configuración y construyó su victoria sobre la regularidad, no sobre el enfrentamiento directo.
Doha sube de categoría
Más allá de los tiempos, Doha 2026 destacó sobre todo por su energía colectiva. Entre el maratón élite, el medio maratón, los 10 km, los 5 km y los 42,195 km populares, aficionados, familias, corredores solidarios y expatriados compartieron el mismo asfalto en un ambiente ininterrumpido, impulsado por los ánimos del público, la implicación de los voluntarios y una auténtica pasión popular. Fiel a su ADN, el Doha Marathon by Ooredoo también reforzó su dimensión solidaria e inclusiva, con carreras comunitarias, apoyo a asociaciones locales y dispositivos adaptados a atletas con discapacidad.
Con cerca de 20.000 participantes, un cartel élite de garantías y marcas de referencia, la prueba ha dado un salto de nivel. Ha dejado atrás el simple marco de un escenario espectacular para instalarse entre los maratones que cuentan, tanto como terreno competitivo para los mejores como experiencia completa para todos los demás.
Doha ha demostrado así que un maratón puede combinar desierto, modernidad y pasión por correr. Una edición de referencia, impulsada por dos ganadores de clase mundial y una comunidad de corredores más numerosa que nunca.