Cómo mantener el ritmo en vacaciones sin dejar de recargar pilas
Publicado el vie, 21 de agosto de 2026
Verano suele ser sinónimo de descanso y playa. Y para muchos, las zapatillas se quedan en el armario. Normal, después de un año entero corriendo. Pero para bastantes de nosotros, ni hablar de estar demasiado tiempo sin salir a trotar. Entonces, ¿se puede disfrutar de las vacaciones de verano sin perder la forma? ¿Cómo encontrar el equilibrio? Buenas noticias: sí, se puede bajar el ritmo sin parar del todo. Aquí te contamos, de forma práctica, cómo compatibilizar running en verano con vacaciones sin renunciar al placer de comer bien.
Vacaciones y running, ¿de verdad son incompatibles?
Para muchos corredores, el verano suele significar un parón, y es totalmente normal: cuerpo y cabeza necesitan aire después de una temporada marcada por tiradas largas y dorsales. De hecho, regalarse una o dos semanas completamente off es incluso recomendable. El problema llega cuando ese parón se convierte en la norma y se alarga uno o dos meses enteros. Porque el cuerpo se adapta todo el tiempo: sin un estrés mecánico regular, los tejidos musculares y articulares pierden tono, y la vuelta en septiembre puede doler.
Así que el buen reflejo no es elegir entre “todo” o “nada”. Como el running no es la prioridad, toca ajustar el entrenamiento. Para la gran mayoría (no para la élite), recortar el volumen habitual un 30 a 50 % suele ser más que suficiente para liberar tiempo para los placeres del verano: playa, restaurantes, quedar con amigos, momentos en familia... Y, a la vez, mantener una carga decente te permitirá conservar las cualidades y los progresos ganados durante la temporada.
Tu plan de entrenamiento para este verano
No hace falta un plan complicadísimo. Con tres sesiones vas sobrado para mantener un buen motor en verano. Ten en cuenta que este periodo no es un ciclo de optimización del rendimiento. Es un momento para aflojar, y la ocasión ideal para aprender a correr más por sensaciones, sin estar pendiente del reloj.
Un rodaje en zona 2. Muy, muy fácil, a ritmo suave. El objetivo no es ir rápido, sino mantener un estímulo cardiovascular y mecánico regular sin generar fatiga.
Una sesión de calidad en la naturaleza. El solazo del verano es, en realidad, la excusa perfecta para olvidarte de la pista y el asfalto y pasarte a senderos con sombra y terrenos con desnivel en el bosque. Un ejemplo que funciona muy bien: 3 x (4 min a ritmo de media maratón, 2 min a ritmo de 10 km, 1 min a ritmo de 5 km), con 1 min de recuperación al trote entre repeticiones y 2 min entre bloques. Los más experimentados pueden añadir un bloque extra con el paso de las semanas. Correr en terreno irregular lo cambia todo: es menos agresivo que el asfalto y activa musculatura estabilizadora que en la carretera, donde la zancada es siempre igual, casi no se trabaja.
Una salida más larga y activa. Entre 1 h y 1 h 15, a un ritmo un poco más rápido que la zona 2, pero muy lejos de un ritmo de intervalos. Por ejemplo: unos 30 segundos por kilómetro más lento que tu ritmo maratón. Perfecto para mantener la vía aeróbica y el estímulo músculo-tendinoso sin vaciarte. Y, sobre todo, evitamos esfuerzos demasiado largos y exigentes cuando aprieta el calor.
Recordatorio importante: con el calor del verano, conviene no correr demasiado rápido y escuchar de verdad al cuerpo. Evita salir entre las 10:00 y las 17:00, hidrátate con regularidad y asegúrate un aporte suficiente de sal.
Semana de entrenamiento en vacaciones
Sesión 1 : Rodaje 45 minutos en zona 2
Sesión 2 : Fartlek 3 x (4 min a ritmo de media maratón, 2 min a ritmo de 10 km, 1 min a ritmo de 5 km), con 1 min de recuperación al trote entre repeticiones y 2 min entre bloques
Sesión 3 : Salida de 1 h a 1 h 15 en resistencia activa
Nutrición y proteínas en corredores: lo que dice la ciencia
Darse un capricho en verano casi es una obligación. Y comer bien suele ir de la mano del placer. Lo que ya sabemos, y que la ciencia y la industria del running repiten sin parar en los últimos años: el aporte de hidratos de carbono es prioritario en cualquier deporte de resistencia, porque es la principal reserva de energía durante el esfuerzo.
Pero lo que sigue infravalorándose mucho entre corredores es el aporte de proteínas. Tendemos a pensar que proteínas = gimnasio = ganar masa, y que al final es un tema de salas de pesas y los gym bros. Y sin embargo, la literatura científica reciente cuenta otra historia para los deportes de resistencia. Las proteínas son esenciales para los corredores.
Un metaanálisis publicado en 2024 (28 ensayos aleatorizados, 373 atletas) buscó medir el efecto real de la ingesta de proteínas sobre el rendimiento. Resultado global: ninguna mejora significativa. Comer más proteínas, por sí solo, no hace que corras más rápido. En cambio, al aislar por disciplinas, el efecto sí se vuelve estadísticamente significativo, sobre todo en deportes de resistencia, donde el nivel de glucógeno muscular (la reserva energética del corredor) también mejora claramente en el grupo “proteínas”. Lo más interesante del estudio está en el método: los protocolos que combinan proteínas Y carbohidratos muestran un beneficio significativo en el rendimiento de resistencia, mientras que una ingesta alta de proteínas sin carbohidratos no produce ese efecto.
La idea clave: las proteínas no son una moda. En corredores, el objetivo no es meter la máxima cantidad para ganar músculo, sino combinarlas con hidratos para preservar el glucógeno y sostener esfuerzos largos. Un papel discreto, pero fundamental, y seguramente menos destacado por la industria.
Aumenta tu aporte de proteínas con Barilla PROTEIN+
Para corredores, la nueva gama Barilla PROTEIN+ encaja perfectamente: una forma sencilla de subir el aporte de proteínas sin pasarte horas en la cocina ni renunciar al placer de comer en buena compañía, dos condiciones innegociables en vacaciones.
De Barilla nos gusta especialmente la transparencia y la sencillez de los ingredientes. Aquí la receta se reduce a dos: sémola de trigo duro seleccionada con rigor y proteína de guisante, para un aporte enriquecido 100 % de origen vegetal. Simple y eficaz. El moldeado en bronce mantiene esa textura rugosa tan característica, ideal para que la salsa se agarre mejor. Así que sigue estando el sabor auténtico de Barilla, pero esta vez con un extra de proteínas.
Barilla PROTEIN+
100 % vegetal : apta para la mayoría de dietas
20 g de proteína por 100 g de producto
2,19 € : precio de venta recomendado
Disponible en tres formatos: Spaghetti, Penne Rigate y Fusilli
Por ejemplo, una porción de 80 g (unos 320 g cocidos para 4 personas) aporta por sí sola alrededor de 16 g de proteínas, antes incluso de contar el resto de ingredientes del plato. Con el resto de alimentos, es fácil llegar como mínimo a 30 g de proteínas, es decir, casi 1/3 de las necesidades de un deportista de resistencia (si tomamos como referencia un atleta de 75 kg con una necesidad de 1,2 a 1,4 g/kg, o sea 90 a 105 g según este estudio).
3 recetas de verano: placer y rendimiento en el mismo plato
Fusilli PROTEIN+, brócoli romanesco, cúrcuma y cítricos.
Ingredientes (4 personas)
320 g de Fusilli Protein +
1 brócoli romanesco pequeño
2 g de cúrcuma
1 naranja (u otro cítrico)
30 g de piñones
20 ml de aceite de oliva virgen extra
Mejorana, al gusto
Sal y pimienta, al gusto
Preparación
1. Limpia el brócoli romanesco y córtalo en ramilletes pequeños. Escáldalo en agua hirviendo unos 10 minutos y, después, pásalo de inmediato a agua con hielo para conservar el color.
2. Escúrrelo y tritúralo con el aceite de oliva, la cúrcuma y una pizca de pimienta hasta obtener una crema lisa.
3. Cuece los Fusilli Protein+ en agua con sal. Cuando estén al dente, escúrrelos y mézclalos con la salsa.
4. Añade unas hojas de mejorana.
5. Reparte en los platos y termina con un poco de ralladura de naranja y los piñones ligeramente tostados.
Spaghetti PROTEIN+, tomates datterini, aceitunas taggiasche, aceite de albahaca y limón.
Ingredientes (4 personas)
320 g de Spaghetti Protein +
500 g de tomates datterini
30 ml de aceite de oliva virgen extra
50 g de aceitunas Taggiasche
1 diente de ajo
Guindilla, sal: al gusto
Para el aceite de albahaca y limón:
30 g de albahaca
20 ml de aceite de oliva virgen extra
Ralladura de 1 limón
1 cucharadita de café
Preparación
1. En una sartén, sofríe el ajo picado con el aceite de oliva y la guindilla, sin que llegue a dorarse. (Si usas guindilla fresca, córtala en rodajas; si es seca, desmenúzala).
2. Sube el fuego y añade los tomates datterini cortados por la mitad. Ajusta la sal si hace falta y cocina a fuego vivo unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
3. Añade las aceitunas cortadas por la mitad. 4. Lava y escaldar la albahaca 1 minuto en agua muy salada, luego pásala inmediatamente a agua con hielo. Escúrrela y presiónala para quitar el exceso de agua, y tritúrala con el aceite de oliva y la ralladura de limón.
5. Mientras tanto, cuece los Spaghetti Protein+ en abundante agua hirviendo con sal. Escurre cuando estén al dente y mézclalos con la salsa.
6. Termina el plato con unas gotas de aceite de albahaca y limón, y espolvorea almendras tostadas.
Penne Rigate PROTEIN+, calabacín, robiola, azafrán y cebollino.
Ingredientes (4 personas)
320 g de Penne Rigate Protein +
200 g de queso Robiola
2 calabacines
1 dosis de azafrán
1 diente de ajo
50 ml de aceite de oliva virgen extra
Cebollino, al gusto
Sal y pimienta, al gusto
Preparación
1. Lava los calabacines y córtalos en cuartos.
2. Calienta una sartén con un chorrito de aceite de oliva y saltea los calabacines hasta que se doren. Cuando estén hechos, añade la robiola, deja que se funda suavemente e incorpora el azafrán.
3. Cuece los Penne Rigate Barilla Protein+ en abundante agua hirviendo con sal. Escúrrelos al dente y mézclalos con la salsa cremosa.
4. Sirve en los platos y termina con cebollino finamente picado.
Tres platos rápidos, de temporada, y que no tienen nada que envidiar a esos “healthy” súper sofisticados. Incluso para quien no es muy manitas en la cocina, unir rendimiento y disfrute nunca había sido tan fácil.
No hay secreto. Para seguir rindiendo, hay que seguir entrenando. Pero una temporada también tiene sus fases en las que se baja el ritmo. El verano es una de ellas. La solución es simplemente adaptar la práctica. Alternar tres sesiones bien pensadas es una muy buena forma de mantener la forma. Y no olvidar la nutrición, con un buen plato que aporte hidratos y proteínas. Así llegas a septiembre sin empezar de cero. El sabor Barilla, las proteínas en +. En Marathons, probado y aprobado. La gama PROTEIN+ nos acompaña todo el verano para mantener la forma y llegar listos a los retos de la vuelta.
➜ Encuentra toda la información sobre la gama Barilla PROTEIN+ en la web oficial barilla.com.