Ted Corbitt, el pionero afroamericano que revolucionó el atletismo popular en Estados Unidos
Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026
Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026
Primer afroamericano en disputar el maratón olímpico con Estados Unidos, presidente fundador de New York Road Runners, maratoniano y ultramaratoniano, Ted Corbitt contribuyó decisivamente a transformar el fondo estadounidense. Su historia es también la de un hombre negro nacido en la zona rural de Carolina del Sur, nieto de esclavos, que creció en una América segregada antes de convertirse en una figura clave del desarrollo del atletismo popular en Estados Unidos.
Ted Corbitt representa una parte de la compleja historia de Estados Unidos en el siglo XX. Nació el 31 de enero de 1919 en una granja de Carolina del Sur y creció en una familia de agricultores. Su abuelo había sido esclavo. Más tarde, su familia dejó Carolina del Sur rumbo a Cincinnati. Fue en la Universidad de Cincinnati donde empezó a practicar atletismo, mientras se enfrentaba a los límites impuestos a los deportistas negros: algunas competiciones en las que debía participar su equipo rechazaban su presencia. Sin embargo, su trayectoria deportiva tomaría otro rumbo en Nueva York, donde encontró en las carreras de fondo un espacio para progresar individualmente y actuar de forma colectiva.
Nacer en el sur segregado
Corbitt nació en la zona rural de Carolina del Sur, en una explotación familiar de algodón. Su abuelo había vivido la esclavitud. Ted creció bajo la segregación, todavía vigente en numerosos estados del sur. Cuando aún era niño, su familia se marchó a Cincinnati. En la universidad corría para los Bearcats, el equipo universitario, pero sus desplazamientos se veían a veces complicados por la segregación: algunas competiciones del sur y del Medio Oeste rechazaban a los atletas negros. Corbitt tuvo que progresar, por tanto, en un entorno deportivo que no estaba abierto para él de la misma manera que para sus compañeros blancos.
Después de la Segunda Guerra Mundial se instaló en Nueva York. En 1947 se incorporó al New York Pioneer Club, un club de atletismo integrado con sede en Harlem y comprometido con la lucha contra las prácticas discriminatorias de algunas instituciones deportivas. Corbitt obtuvo el título de fisioterapia y trabajó en el International Center for the Disabled. Fue en esa etapa cuando se volcó de verdad en el maratón. En 1951 disputó su primer Boston Marathon y terminó 15.º. Al año siguiente, sus resultados le permitieron participar en los Juegos de Helsinki.
El primer afroamericano que representó a Estados Unidos en unos Juegos Olímpicos
Ted Corbitt es conocido sobre todo por ser el primer afroamericano en representar a Estados Unidos en el maratón olímpico. En 1952, en Helsinki, tomó la salida con 33 años y terminó 44.º, con un tiempo de 2 h 51 min 09 s. Dos años después ganó el maratón de Yonkers en 2 h 46 min 13 s, una victoria que le permitió proclamarse campeón nacional estadounidense. En 1958 estableció su mejor marca en maratón: 2 h 26 min 44 s en Filadelfia. En junio de ese mismo año se convirtió en el primer presidente del Road Runners Club–New York Association, que fundó junto a unos cuarenta miembros. La organización se convertiría en New York Road Runners, organizador del Maratón de Nueva York todavía hoy.
En febrero de 1959, el club organizó el Cherry Tree Marathon en el Bronx, una carrera considerada uno de los antecedentes del futuro Maratón de Nueva York. Su legado más duradero es menos visible. Corbitt quería que las carreras en ruta pudieran compararse entre sí. Por entonces, algunos organizadores todavía medían los recorridos con cuentakilómetros de automóvil, lo que podía generar distancias imprecisas. Por eso trabajó en la implantación de métodos más rigurosos para medir y certificar los circuitos.
En 1964 publicó Measuring Road Running Courses, un documento dedicado a la calibración de los recorridos. Su interés por correr no terminaba en el maratón. Se interesó por las distancias superiores a 42,195 kilómetros, en una época en la que el ultramaratón era una práctica casi clandestina. Participó varias veces, entre otras pruebas, en el London-to-Brighton, una carrera de 84 kilómetros. En 1969, con 50 años, corrió 100 millas en pista en 13 h 33 min 06 s y estableció entonces un récord estadounidense. En total, habría disputado 223 maratones y ultramaratones, con 30 victorias.
Gracias, señor Corbitt
Ted Corbitt dejó un legado enorme en Estados Unidos, tanto para la comunidad afroamericana como para su deporte en un sentido más amplio. Tras vivir su infancia en el sur segregado, logró fundar en Nueva York una institución poderosa que defendía la integración y se convirtió en un referente para muchas personas. Fue en ese papel más institucional donde dejó huella. El club que presidía desde 1958 se convirtió en New York Road Runners, hoy una de las principales organizaciones de atletismo popular del mundo y responsable del Maratón de Nueva York.
Ted Corbitt no creó el maratón neoyorquino, pero sí contribuyó a fundar la organización que haría posible su desarrollo. El pequeño club de unos cuarenta corredores de los comienzos, evidentemente, tiene poco que ver con la organización actual, pero el vínculo histórico permanece. Ted Corbitt también contribuyó decisivamente a estructurar la práctica: medición precisa de los recorridos, distinción de las categorías por edad, publicación de información sobre entrenamiento… Corbitt ayudó a poner en marcha todos esos avances. Ted Corbitt murió en 2007, a los 88 años. Muchos corredores pueden agradecerle todo lo que aportó, impulsado por una pasión desbordante por el deporte… y por compartirlo. Un grande.