Cynthia Erivo, la bruja de Wicked, se hace con el Maratón de Londres en 3 h 21
Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026
Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026
A sus 39 años, Cynthia Erivo cruzó la meta del Maratón de Londres en 3 h 21 al ritmo de «Defying Gravity». Una canción que interpreta ella misma en la adaptación cinematográfica de Wicked.
En su tercer maratón, la estrella británica dio un golpe sobre la mesa con un crono de 3 h 21 min 40 s. Récord personal. Objetivo prácticamente cumplido. Aspiraba a 3 h 15. Hizo 3 h 21. En una entrevista concedida a Runner’s World el pasado 31 de marzo, se mostraba prudente: «Como la última vez corrí en 3 h 35… si pudiera bajar a 3 h 30 o 3 h 25, también estaría muy contenta.»
Ni rastro de frustración por haberse quedado a seis minutos del tiempo soñado. Cayó la marca personal. Y eso es lo esencial. En la meta, Cynthia Erivo saboreó el momento. Esta segunda experiencia londinense tiene sabor a logro. No es de las que se quedan dándole vueltas al pasado: sigue avanzando. Un paso tras otro. Y, en el fondo, para la ganadora de un Tony Award y un Grammy Award hay algo más importante que el rendimiento. Importan los orígenes y el camino recorrido. «Creo que la idea es simplemente empezar desde donde estamos y saber que no empezamos por el final. Empezamos por el principio y avanzamos paso a paso hacia nuestro objetivo», explicaba ante el micrófono de la periodista Amanda Furrer. Una forma de pensar que aplica en todos los ámbitos. En el escenario. En la pantalla. Y en 42,195 km.
Una década de maratones
Un día, en un parque, Cynthia Erivo se topó con un cartel que anunciaba una carrera de 5 km contra el cáncer. Nunca había corrido. Aun así, se le ocurrió una idea: sumarse a la causa. Pero las dudas no tardaron en asaltarla: «No voy a conseguirlo», pensó. Al final, decidió escuchar ese primer impulso. El más sencillo. El más instintivo. Y empezó a correr. «No he parado desde entonces. Quizá sea una de las lecciones más importantes que he aprendido. Nuestros deseos más profundos nos llevan adonde queremos ir. Adonde se supone que debemos estar», cuenta en su libro Simply More, subtitulado Un libro para todos aquellos a quienes les dijeron que hacían demasiado, publicado en noviembre de 2025.
Todavía recuerda sus primeras zancadas. Y, sin embargo, ha llovido mucho desde aquel 5 km que entonces parecía una montaña. En 2016 dio un salto de calidad al terminar su primer maratón en Nueva York en 3 h 57. Ya por debajo de la barrera simbólica de las cuatro horas. Desde entonces, no ha dejado de rebajar su mejor marca. En 2022, en su debut en Londres, completó la carrera en 3 h 35. Y llegó a sorprenderse a sí misma: «Me di cuenta de que había corrido bastante rápido cuando vi que el cronómetro del medio maratón marcaba 1 h 21 y me dije: ¿Cómo he podido correr esto en una hora y media?», recordaba en Runner’s World.
Ese crono, más de 20 minutos más rápido, no fue fruto de la casualidad. Fue el resultado de una determinación constante, un entrenamiento estructurado… y una salida demasiado ambiciosa. «Me colocaron con los corredores de élite, que hicieron el primer kilómetro en unos cinco minutos; me limité a seguirlos sin darme cuenta de que ese sería el ritmo que tendría que mantener. Pero me sentía realmente bien, así que no tenía la sensación de estar corriendo rápido», detallaba. Y luego está este último capítulo: pocos días atrás, volvió a pulverizar su récord por casi 15 minutos. Cynthia Erivo no hace las cosas a medias.
En el corazón de Londres
No es casualidad que quisiera regresar a la capital del Reino Unido. Para alguien nacida y criada en la ciudad del Támesis, era lo natural. Más aún porque sus seres queridos estaban allí, entre ellos su madre, Edith Erivo, presente en la meta para celebrarlo con un ramo de flores. «Recordaré este momento para siempre», compartía emocionada en las redes sociales, antes de concentrarse en su actuación de Dracula, que representaba el domingo por la noche en el West End londinense. La actriz interpreta el papel protagonista de esta obra actualmente en cartel, en un vertiginoso monólogo en el que encarna a 23 personajes.
«Fue el instinto. Fue el deseo. Así que encontré un camino y empecé a correr. No he parado desde entonces.
La carrera le corre por las venas
Cada mañana, pese a la apretada jornada que tiene por delante, la Bruja Malvada del Oeste se calza las zapatillas para salir a correr. Si se pierde esa cita consigo misma, es que la agenda está mal planteada, tal es la importancia de esta práctica para su equilibrio.
Por un lado, vive la carrera como una forma de meditación. Un momento para volver a centrarse, sea cual sea el formato: música, audiolibro, pódcast o el sonido del entorno. En las imágenes de Londres, de hecho, es imposible no fijarse en sus auriculares de conducción ósea. Y cuando uno empieza a preguntarse qué escucha para rendir, Cynthia Erivo responde en sus redes. «Ya sea para una carrera larga o para LA carrera de tu vida… Lo dejo aquí para todos los que necesiten una playlist. Esta me ayudó a cruzar la meta; quizá también pueda ayudarte a ti», compartía al día siguiente de este espectacular maratón.
Por otro, correr también impregna su trabajo como actriz. «Descubrí que correr me ayudaba a asimilar ciertos aspectos del espectáculo y a recuperar mi identidad física, porque mi cuerpo absorbía al personaje», explicaba en el artículo de Runner’s World.
La música ocupa un lugar central en la práctica deportiva de la cantante Cynthia Erivo. No sorprende, por tanto, que el público se viniera arriba cuando cruzó la meta al ritmo de la canción de Broadway «Defying Gravity», símbolo de una voluntad inquebrantable.