Maratón Internacional de Yakarta 2026: 45.000 corredores bajo un calor abrasador
Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026
Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026
Más de 45.000 corredores llegados de 52 países, keniatas intocables, un campeón nacional que se detiene a rezar en plena carrera y una tragedia que recuerda que Yakarta no hace concesiones. El Maratón Internacional de Yakarta cumplió todas sus promesas… las buenas y las malas.
A las 4 de la mañana, en Yakarta, ocurre algo especial. Las primeras oraciones del muecín resuenan desde las mezquitas del barrio, el aire sigue templado después de una noche sin apenas alivio y las grandes avenidas de la capital indonesia, normalmente colapsadas por un caos permanente de tráfico, pasan de repente a estar ocupadas por decenas de miles de siluetas con ropa de running. Una escena casi surrealista en una megaciudad de 10 millones de habitantes. Ahí reside precisamente todo el encanto del Maratón Internacional de Yakarta, o JAKIM para los iniciados.
El pasado 14 de junio, en su cuarta edición bajo la etiqueta World Athletics Elite, la carrera reunió a más de 45.500 corredores, entre ellos 1.012 participantes internacionales procedentes de 52 países. Se confirmó así algo que muchos empezaban a percibir desde hacía ya dos años: Yakarta se está convirtiendo en un destino de referencia para el running mundial.
Kennedy Njogu Muhia, el keniata que conoce las carreteras asiáticas
En la categoría reina, Kenia volvió a imponer su ley. Kennedy Njogu Muhia cruzó la meta en 2 h 16 min 24 s para proclamarse campeón de la categoría élite masculina. Un crono que sobre el papel no deslumbra, pero que adquiere todo su valor en un contexto de calor y elevada humedad, como él mismo explicó después de la carrera. «El mayor desafío de hoy ha sido el calor, con un nivel de humedad muy alto», señaló. «Pero llevaba preparándome para ello desde enero, después del Maratón de Hong Kong. Gracias a un entrenamiento disciplinado con mi entrenador y mis compañeros de equipo, finalmente pude ganar en Yakarta».
Su compatriota Ezekiel Kemboi Omullo completó el doblete africano con 2 h 16 min 44 s, por delante del etíope Abdi Asefa Kebede, tercero con 2 h 20 min 05 s. Todo el podio lució los colores de África Oriental, nada sorprendente para quien sigue este circuito.
Las keniatas y etíopes, codo con codo
En la categoría femenina, la batalla fue aún más ajustada. Dos corredoras terminaron separadas por apenas un minuto en los 42 kilómetros. Alemnesh Herpha Guta (Kenia) se impuso con 2 h 36 min 54 s, por delante de la etíope Meseret Dinke Meleka, segunda con 2 h 37 min 50 s. El tercer puesto fue para Eunice Nyawira Muchiri, también keniata, con 2 h 39 min 18 s.
De las diez primeras clasificadas, siete proceden de África Oriental: la keniata Elizabeth Chepcanan Rumokol fue cuarta (2 h 39 min 30 s) y la etíope Misa Yimer Mohammed séptima (2 h 42 min 48 s). Un cartel propio de cualquier gran carrera mundial que demuestra hasta qué punto el JAKIM, pese a su escenario exótico, ha sabido integrar a la élite internacional en su ecosistema.
Los héroes locales, entre orgullo y fe
La categoría nacional también concentra buena parte de la emoción del JAKIM. Y en las carreras indonesias, esta dimensión tiene un sabor especial. Robi Syianturi se impuso en la prueba masculina con 2 h 27 min 58 s, por delante de Nofeldi Petingko (2 h 28 min 21 s) y Sedilta Pilon Nubatonis (2 h 33 min 22 s). Pero lo que más llamó la atención no fue el crono, sino la anécdota que compartió el campeón local. «En el kilómetro 14 me detuve unos tres minutos para rezar», contó Robi. «Después reanudé la carrera. Gracias a Dios, pude terminar primero». Tres minutos parado en un maratón, una oración en plena carrera y una victoria nacional al final: cuesta imaginar una historia así. En la categoría femenina, Isania Tarigan conquistó el título nacional con 3 h 08 min 47 s, por delante de Cilpia Manalu (3 h 16 min 20 s) y Sharfina Sheila Rosada (3 h 27 min 29 s).
El medio maratón, con Bernard Musau y Fridah Ndinda al frente
En el medio maratón, los keniatas también coparon los primeros puestos. Bernard Musau Wambua ganó la carrera masculina con 1 h 03 min 39 s, por delante de Harrison Muchira Wanjiru (1 h 03 min 50 s) y Peter Ndungu Wanyoike (1 h 05 min 44 s). En la prueba femenina, la keniata Fridah Ndinda Mweu fue primera con 1 h 15 min 22 s, justo por delante de la mejor indonesia, Odekta Naibaho, segunda con 1 h 15 min 37 s. Un resultado notable para la corredora local, a menos de quince segundos de la victoria absoluta.
El sueño de un circuito regional
La ambición de organizadores y representantes institucionales no pasó desapercibida. Erick Thohir, ministro indonesio de Juventud y Deportes y también conocido en el mundo del fútbol por ser propietario del Inter de Milán (Italia), lanzó durante la ceremonia una idea que merece seguimiento. «Si en el mundo existen el Maratón de Boston y el Maratón de Tokio, ¿por qué el Sudeste Asiático no iba a tener su propio evento común? Esperemos que en 2027 o 2028 Indonesia, Singapur, Malasia y Filipinas puedan construir un circuito de maratones conjunto para los mejores corredores de la región», declaró.
Los contingentes internacionales más numerosos llegaron de Malasia, Singapur y Corea del Sur, una primera pista sobre la comunidad en la que podría apoyarse ese futuro circuito. El impacto económico tampoco es menor: según las previsiones del organizador IMRR, el JAKIM 2026 habría generado unos 225.000 millones de rupias, más de 11 millones de euros, de impacto económico, claramente por encima de la edición anterior.
La sombra de una tragedia
En medio de este ambiente festivo, una sombra dolorosa se cierne sobre la carrera. Agus Putranadi, un joven indonesio de 29 años procedente de Lombok Barat, perdió la vida durante el medio maratón. Trabajaba como agente de seguridad y era un apasionado del running. Se había inscrito en la prueba en lo que suponía su primera participación en esta distancia. Se desplomó en el kilómetro 14, junto a la carpa médica central. Los servicios de emergencia lo atendieron de inmediato y después lo trasladaron al hospital Siloam Kebon Jeruk, donde fue declarado muerto a última hora de la tarde. En las redes sociales, varios corredores denunciaron dificultades para recibir asistencia médica rápida en algunos tramos del recorrido, con tiempos de respuesta considerados demasiado largos.
El director médico del JAKIM 2026, el doctor Andhika Raspati, reconoció que el equipo tuvo que afrontar una avalancha simultánea de avisos de emergencia en varios puntos del trazado. Se desplegaron 257 profesionales sanitarios, con el apoyo de 10 carpas médicas y 21 ambulancias, un dispositivo que en la práctica mostró sus límites bajo la presión tropical de aquel domingo de junio. El gobernador de Yakarta, Pramono Anung, prometió una evaluación exhaustiva, con especial atención a las capacidades médicas de cara a próximas ediciones.
✔ Todos los resultados del Maratón Internacional de Yakarta 2026