Casi mil millones de dólares: cuando el Maratón de Nueva York mueve la economía de la Gran Manzana

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Por Clément Laborieux

Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026

Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026

Casi mil millones de dólares: cuando el Maratón de Nueva York mueve la economía de la Gran Manzana
© New York Road Runners

En Nueva York, el running no escapa a la fiebre de la Gran Manzana. Aquí se corre por la prestigiosa medalla del maratón, por el estilo, por la gloria, por superarse o, simplemente, por sentirse vivo y compartir una pasión. Y toda esa energía colectiva se refleja directamente en las cifras. Unas cifras vertiginosas, a la altura de la ciudad y sus enormes rascacielos. Según el último informe económico de New York Road Runners (NYRR), la asociación que organiza el Maratón de Nueva York, sus carreras generaron cerca de mil millones de dólares de impacto económico para la ciudad. Sí, mil millones. Más que la Super Bowl. Incluso más que la campaña navideña. Detrás de estos datos está la confirmación del ascenso meteórico del running y la prueba de que aquí correr se ha convertido en un auténtico motor económico y cultural, además de un pilar de la vida neoyorquina, al mismo nivel que Broadway o los Yankees.

El TCS Maratón de Nueva York, un impacto comparable al de la Super Bowl

Cada año, el TCS Maratón de Nueva York es para los runners algo parecido a lo que representa la Super Bowl para los aficionados al deporte estadounidense. La misma pasión, la misma desmesura y, ahora, el mismo impacto económico. En 2024, la carrera organizada por New York Road Runners (NYRR) aportó 692 millones de dólares a la economía neoyorquina, tanto como la Super Bowl de Las Vegas, según el alcalde Eric Adams.

Con 55.642 finishers, la dimensión internacional del evento es clave: 425 millones de dólares en gasto turístico, incluidos 178 millones en alojamiento, 109 millones en restauración y 51 millones en compras. Una lluvia de dólares para los cinco boroughs neoyorquinos y un dato que marea: un crecimiento del 139 % desde la edición de 2019.

Detrás de estas cifras vertiginosas hay un estudio independiente y riguroso, elaborado por Audience Research & Analysis y Appleseed, que contabilizó los gastos directos e indirectos vinculados a 34 carreras celebradas entre abril de 2024 y marzo de 2025: 291.000 participantes, más de un millón de visitantes llegados de otros lugares y un total de 934 millones de dólares inyectados en la economía local, un 58 % más que en 2020.

Las cifras clave

  • NYRR generó un total de 934 millones de dólares de ingresos a través de sus 34 carreras.

  • El Maratón de Nueva York contó con 55.642 finishers en 2024.

  • El Maratón de Nueva York generó 692 millones de dólares en 2024.

  • Los turistas aportaron 425 millones de dólares en gasto.

  • Más de 1 millón de turistas acudieron al evento.

  • 2 millones de espectadores se agolpan a lo largo del recorrido para ver la carrera.

  • La carrera crece con fuerza: +139 % desde la edición de 2019.

  • Se crean más de 5.000 empleos para la ocasión.

¿Por qué despierta tanta pasión esta carrera?

El TCS Maratón de Nueva York ocupa un lugar propio en el mundo del running. Puede que sea incluso el maratón más icónico del planeta. Con sus dos millones de espectadores apostados a lo largo del recorrido, el ambiente resulta eléctrico, casi irreal. Aquí los corredores dejan de ser anónimos: se convierten en estrellas de rock por un día, impulsados por la pasión de la Gran Manzana.

Miembro del prestigioso círculo de los Marathon Majors, este maratón representa el gran sueño de millones de runners que aspiran a cruzar la meta en Central Park. Pero los sueños se ganan y tienen un precio… La demanda crece cada año y, con el sistema de sorteo, conseguir un dorsal roza el milagro. El factor suerte pesa mucho y añade todavía más prestigio al evento. Cada año, runners de todo el mundo se enamoran de esta carrera legendaria. Esa que se prepara durante años y que muchos solo corren una vez en la vida.

Las cifras pueden impresionar, pero los especialistas del sector no se sorprenderán: los maratonianos gastan mucho durante su estancia. Hoteles cómodos para descansar, restaurantes llenos para cargar energía antes de la carrera, tiendas de deporte arrasadas en busca de la famosa Marathon Jacket, museos y estadios abarrotados… En definitiva, toda la ciudad se convierte en un parque de juegos para corredores en busca de una experiencia total.

En Nueva York, el running no escapa a la fiebre de la Gran Manzana. Aquí se corre por la prestigiosa medalla del maratón, por el estilo, por la gloria, por superarse o, simplemente, por sentirse vivo y compartir una pasión. Y toda esa energía colectiva se refleja directamente en las cifras. Unas cifras vertiginosas, a la altura de la ciudad y sus enormes rascacielos. Según el último informe económico de New York Road Runners (NYRR), la asociación que organiza el Maratón de Nueva York, sus carreras generaron cerca de mil millones de dólares de impacto económico para la ciudad. Sí, mil millones. Más que la Super Bowl. Incluso más que la campaña navideña. Detrás de estos datos está la confirmación del ascenso meteórico del running y la prueba de que aquí correr se ha convertido en un auténtico motor económico y cultural, además de un pilar de la vida neoyorquina, al mismo nivel que Broadway o los Yankees.© New York Road Runners

De la crisis sanitaria a correr como símbolo

Para poner en perspectiva el estudio de NYRR, conviene recordar que hace apenas cinco años, en plena crisis sanitaria mundial, las calles estaban vacías y los maratones se cancelaban. Desde que la situación mejoró, el escenario ha cambiado por completo. Asistimos a un auténtico boom del running, con una explosión de participación sin precedentes. Después de largos meses de confinamiento, correr recuperó su lugar y abrió nuevas puertas a millones de personas: las de un deporte universal, accesible, social y, ahora también… muy rentable.

Aun así, NYRR es una organización sin ánimo de lucro. Nacida hace casi 70 años, supo transformar la pasión de los corredores neoyorquinos en una auténtica fuerza económica. Su modelo se basa en un círculo virtuoso: carreras populares → impacto económico → programas sociales y educativos → más corredores.

Una carrera tan popular como rentable

Las causas benéficas también se benefician del impacto económico del evento: los corredores solidarios recaudaron 79 millones de dólares para organizaciones asociadas, incluidos 12 millones para Team for Kids, el programa juvenil de NYRR.

Más allá de las cifras económicas, el estudio de NYRR habla sobre todo de personas. Con los años, la asociación se ha convertido en un actor social de primer nivel para los habitantes de los cinco boroughs de la ciudad. En 2025, más de 668.000 personas participaron en programas o eventos de NYRR. Entre ellas, 217.000 jóvenes a través del programa Rising New York Road Runners, que busca acercar a los niños a la carrera a pie.

Los voluntarios también fueron protagonistas: 25.000 personas ofrecieron su tiempo, más de 150.000 horas, para poner en marcha la maquinaria y coordinar todas las carreras. Y detrás de todos estos datos hay historias: la de un niño de Brooklyn que corre su primer 5K, la de una jubilada de Queens que recupera sus vínculos sociales gracias a las caminatas del programa Striders de NYRR. Ese es también el impacto del running: conexión humana, salud pública y una determinada forma de convivir, made in NYC.

En Nueva York, el running no escapa a la fiebre de la Gran Manzana. Aquí se corre por la prestigiosa medalla del maratón, por el estilo, por la gloria, por superarse o, simplemente, por sentirse vivo y compartir una pasión. Y toda esa energía colectiva se refleja directamente en las cifras. Unas cifras vertiginosas, a la altura de la ciudad y sus enormes rascacielos. Según el último informe económico de New York Road Runners (NYRR), la asociación que organiza el Maratón de Nueva York, sus carreras generaron cerca de mil millones de dólares de impacto económico para la ciudad. Sí, mil millones. Más que la Super Bowl. Incluso más que la campaña navideña. Detrás de estos datos está la confirmación del ascenso meteórico del running y la prueba de que aquí correr se ha convertido en un auténtico motor económico y cultural, además de un pilar de la vida neoyorquina, al mismo nivel que Broadway o los Yankees.© New York Road Runners

Cuando las marcas siguen el ritmo

El running neoyorquino también es un imán para patrocinadores, fabricantes de material y medios de comunicación. Las grandes marcas deportivas saben que un dorsal en Central Park equivale a un escaparate mundial. Hoy el ecosistema atrae a tantas empresas privadas como corredores: la industria del running ya no se limita a las zapatillas y los geles energéticos. Entre los patrocinios, las plataformas de running online como Runna o Strava y las iniciativas sostenibles como Team for Climate, correr se ha convertido también en un semillero de tendencias. Desde 2017, New Balance es el proveedor oficial del Maratón de Nueva York. Todo un premio gordo para la marca estadounidense, que seguramente no piensa renunciar a una colaboración que ofrece visibilidad mundial a sus productos.

Un motor para los cinco boroughs

A Nueva York le encanta definirse como la ciudad que nunca duerme. También podríamos llamarla la ciudad que nunca deja de correr. Desde los 5K de barrio hasta el icónico New Balance 5th Avenue Mile, pasando por el TCS Maratón de Nueva York, el running se celebra durante todo el año y cada carrera es una fiesta local. Los cafés de Williamsburg, los restaurantes del Bronx y los hoteles de Midtown, todos se benefician de la llegada de los corredores. Y cuando se cruza la meta en Central Park, las cifras permanecen: más de 5.000 empleos creados, 384 millones de dólares en salarios y 54 millones de ingresos fiscales para la ciudad.

El running ocupa ya un lugar destacado en el paisaje económico de Nueva York, al mismo nivel que Broadway, el béisbol o el cine. Y aunque las cifras mareen, el mensaje de NYRR sigue siendo sencillo: más que un deporte, correr es un motor colectivo y una poderosa herramienta de transformación social. La prueba de que, cuando miles de personas corren juntas en Nueva York, la sociedad también avanza.

Consulta el estudio completo sobre el impacto de NYRR