Los 10 maratones más grandes de Portugal

Dorian Vuillet
Por Dorian Vuillet

Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026

Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026

Los 10 maratones más grandes de Portugal
© EDP Marathon de Lisbonne

Correr en Portugal es atravesar un país con suavidad en el aire y energía en las piernas. Están las calles empedradas cargadas de historia, las carreteras costeras abiertas al Atlántico, las agujas de las iglesias apuntando a un cielo de un azul insolente… Y luego están estos maratones, todos distintos, todos con un encanto particular. Este viaje se vive por etapas, como una odisea lusitana con un dorsal en el pecho. Estas son las diez pruebas que dibujan el verdadero paisaje del maratón portugués.

1. Maratón de Lisboa

El gran escenario del running luso

Es difícil empezar en otro lugar que no sea la capital. El Maratón de Lisboa tiene ese aroma de cita imprescindible, casi de ritual. La salida está en Cascais, con el mar a la izquierda, la luz elevándose como un foco de cine y corredores llegados de todo el mundo. La entrada en Lisboa parece un largo travelling: Belém, el Tajo, los muelles, las fachadas amarillas y, después, la célebre llegada en la «Praça do Comércio», que a veces da la sensación de haber ganado una prueba mítica.

En 2025, el running vive un auténtico boom. La comunidad de corredores crece, pero también aparece la otra cara de la moneda: para conseguir un dorsal en una gran carrera, a veces hay que ponerse manos a la obra con un año de antelación. Un verdadero quebradero de cabeza para quienes buscan un objetivo. Y, aun así, todavía quedan joyas en Europa, a solo unas horas de Francia, con condiciones ideales para correr este año: recorrido rápido, organización milimétrica, meteorología perfecta, ambiente festivo y un escenario de postal. Este año, el destino es Portugal para vivir un fin de semana deportivo inolvidable: el Maratón de Lisboa.© EDP Maratón de Lisboa

Las cifras hablan por sí solas. En 2024, 5.679 finishers cruzaron la línea de meta. En 2025, la prueba pulverizó todos los registros con más de 9.000 llegados, entre ellos corredores de 147 nacionalidades. El récord del recorrido también dice mucho sobre la velocidad que permite: 2 h 05 min 52 s para Andualem Shiferaw. Lisboa es, en el fondo, como el aeropuerto de todas las historias del running: cada uno encuentra su puerta de embarque.


2. Maratón de Oporto

El maratón con los colores del Duero

Más al norte, cambian la belleza y también el ambiente. Oporto ofrece un maratón que se desliza entre los muelles de la Ribeira, los puentes de Eiffel, las bodegas y la desembocadura en el océano. Se respira esa mezcla de ciudad popular y postal contemporánea.

Las cifras varían según la edición, pero la prueba ya ha reunido a cerca de 4.700 finishers entre los 15.000 participantes de este año que mantienen ese mismo espíritu de carrera cercana y acogedora, sin artificios. El récord masculino está en 2 h 08 min 58 s, obra del keniano Zablon Chumba en 2021, una prueba de que aquí se puede correr muy rápido.


3. Maratón de Europa

✓ La «Venecia portuguesa» convertida en pista de récords

Aveiro no puede competir en antigüedad con las grandes clásicas, pero la Maratona da Europa ha sabido construir una identidad muy moderna. Canales, pasarelas y fachadas art nouveau: todo parece puesto en escena, como si la ciudad se hubiera preparado para el cine. Desde 2023, el Maratón de Europa cuenta con la etiqueta oficial de World Athletics para carreras en ruta, situando a Aveiro en el mapa de los maratones más prestigiosos del continente, y quizá del mundo.

En lo deportivo, la prueba no es una postal inmóvil: quiere ser rápida, precisa y ambiciosa. En 2024, Mohamed Chaaboud completó el recorrido en 2 h 09 min 20 s, seguido de cerca por Dominic Omare en 2 h 09 min 57 s. Aveiro no siempre publica sus cifras de finishers, pero la prueba ya aparece entre las 100 mejores carreras del mundo según algunos rankings internacionales.


4. Eco Maratón de Lisboa

La capital se pasa al modo naturaleza

En pleno mes de abril, cuando Lisboa empieza a calentarse poco a poco, el Eco Maratón se abre paso por un escenario que pocos imaginan en pleno centro urbano: colinas boscosas, parques escondidos y vistas vertiginosas sobre el Tajo. Unos 3.000 participantes como máximo se reparten entre las tres distancias, 10 km, media maratón y maratón, para poner a prueba las piernas en un trazado que no halaga al ego, pero sí recompensa el esfuerzo. En el maratón se acumulan cerca de 700 m de desnivel positivo, una rareza en una carrera 100 % urbana.

Muy diferente de su vecino lisboeta, la versión Eco revela una Lisboa secreta, la que hace arder los cuádriceps y permite descubrir la ciudad desde sus cimas. El récord masculino ronda las 2 h 29 min y el femenino, las 3 h 00 min: tiempos que hablan de un recorrido exigente, casi introspectivo. El ambiente apuesta por la sostenibilidad, con avituallamientos casi sin plástico, actividades locales y voluntarios entregados. Un maratón para quienes aman Lisboa, pero sobre todo para quienes disfrutan cuando la ciudad les muestra otra cara.


5. Maratón de Funchal

El maratón insular que se gana el corazón de los corredores

Madeira no es solo la isla de CR7, también es un escenario que podría imponer respeto, entre acantilados, colinas y carreteras empinadas. Sin embargo, el Maratón de Funchal se vive como una carrera accesible, bien diseñada y pensada para recibir a los corredores con los brazos abiertos. La última edición batió el récord de participación, con 1.511 inscritos, 1.050 de ellos extranjeros.

© Facebook Enyo Freitas

Al final, 278 finishers completaron un recorrido en bucle que a veces da la impresión de girar alrededor del Atlántico. El ambiente es único. Aquí se corre entre palmeras, vegetación exuberante y un clima eternamente suave. Una «postal deportiva» que deja huella en la memoria.


6. Estrela Road Challenge

✓ Donde la carretera toca el cielo

En el corazón de la Serra da Estrela, la carretera se empina y las piernas empiezan a arder. El Estrela Road Challenge es una de esas carreras que convierten una simple cinta de asfalto en una expedición de montaña. Cada año, unos 1.500 participantes se enfrentan a ella, atraídos por esa subida mítica hacia la Torre, el punto más alto del Portugal continental.

© Instagram @estrela.road.challenge

En el Uphill de 21 km, la pendiente, con 3.000 m de desnivel positivo, se hace notar sin contemplaciones. En los 42 km de ida y vuelta, el descenso se convierte en una segunda batalla. Al fondo, los valles glaciares, las rocas inmensas y las crestas doradas ofrecen a cada corredor un escenario que vale más que cualquier medalla. Una prueba dura, magnífica y casi espiritual, el lugar perfecto para quienes quieren descubrir hasta dónde puede llevarles la carretera.


7. Gerês Extreme Marathon

El maratón que hace rugir a la montaña

En el corazón del Parque Nacional de Peneda-Gerês, donde las carreteras se ciñen a los lagos turquesa y las laderas graníticas, el «Gerês Extreme Marathon» ofrece una experiencia rozando la epopeya cada final de año, del 5 al 7 de diciembre próximo. Unos 1.800 participantes afrontan cada año las distintas distancias, pero en el formato de 42 kilómetros solo 500 valientes se enfrentan a un recorrido que por momentos roza los 1.000 m de desnivel positivo.

El escenario hace el resto, entre bosques profundos, pueblos colgados de las rocas, cascadas lejanas y un silencio total, roto únicamente por la respiración de los corredores. El tiempo ganador suele rondar las 3 h 00 min, una prueba de que aquí la velocidad acaba cediendo ante la dureza del terreno.


8. Maratón dos Filhos da Freita

La escuela de la dureza, versión Arouca

En la Serra da Freita, sobre Arouca, en el noroeste del país, el Maratón dos Filhos da Freita se parece más a un rito de paso que a una simple competición deportiva. Cada año acuden unos 1.200 participantes, aunque solo 200 se enfrentan a los 42,195 km, atraídos por una reputación tallada en piedra: pendientes temibles, calor a veces severo y un trazado que se acerca a los 1.200 metros de desnivel positivo por carretera y caminos mixtos.

© Maratona Filhos da Freita

Los campeones suelen moverse entre 3 h 15 min y 3 h 30 min, porque la carrera exige más coraje que velocidad. En la cima, la panorámica sobre las mesetas desnudas recompensa con creces el esfuerzo, igual que el ambiente local: directo, cálido y auténtico.


9. Ultra Maratona Atlantica

La larga recta que nunca miente

Entre Melides y Tróia, cerca de Setúbal, al sur de Lisboa, la playa se convierte en una pista infinita y la Ultra Maratona Atlantica transforma cada zancada en una batalla contra la arena, el viento y uno mismo. Unos 800 participantes toman la salida cada verano en esta mítica carrera de 45 km, un maratón XXL donde el horizonte apenas se mueve.

El recorrido, trazado por completo sobre la playa, exige gestionar el esfuerzo al milímetro: arena blanda al principio, terreno cada vez más firme con el avance de las mareas y un calor que sube desde el mediodía. Los mejores completan la prueba en torno a las 3 h 00 min, un tiempo que, teniendo en cuenta la superficie, equivale casi a un sub-2 h 30 min en asfalto. El ambiente oscila entre la soledad elegida y la poesía pura. Un paisaje paradisíaco con el océano a la izquierda, dunas a la derecha y un silencio absoluto, roto solo por el sonido de las olas a modo de metrónomo.


10. Summer Run Coimbra

La ciudad universitaria se pasa al sunset run

Cuando el verano alarga los días y el río Mondego se tiñe de oro, la Summer Run Coimbra convierte la ciudad universitaria más antigua de Portugal en un luminoso terreno de juego. Cada año responden a la llamada unos 900 participantes, atraídos por una tarde-noche en la que el running y el ambiente estival van de la mano.

El recorrido discurre junto a los muelles, asciende suavemente hacia el casco antiguo y después vuelve a bajar, ofreciendo esas panorámicas que Coimbra guarda como un secreto: puentes iluminados, fachadas históricas y una brisa musical llegada de los estudiantes. Una carrera cálida, animada y abierta a todos, perfecta para quienes disfrutan sintiendo el verano en cada zancada.

Descubre todas las carreras de Portugal