Grand Raid du Finistère, el trail bretón celebra su tercera edición

EB
Por Emma Bert

Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026

Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026

Grand Raid du Finistère, el trail bretón celebra su tercera edición
© Grand Raid du Finistère

El Grand Raid du Finistère no es una carrera al uso. Nació justo después de la pandemia, en 2020, cuando un corredor preguntó a François Hinault, hoy su organizador, si se animaba a dar la vuelta a la península de Crozon. Hinault aceptó y decidió abrir la aventura a quien quisiera sumarse. Unos cincuenta curiosos se lanzaron a una de las dos distancias propuestas, 140 o 57 km. La salida y la llegada tuvieron lugar… en el jardín de la madre de François Hinault. La fórmula era sencilla: cada corredor podía salir cuando quisiera entre las 17:00 y las 18:00, siguiendo un track GPX. Hoy, la participación se ha multiplicado por cien. Para esta tercera edición, prevista los próximos 19 y 20 de septiembre, se esperan 2.000 participantes y 300 voluntarios.

François Hinault, impulsor del Grand Raid du Finistère (GRF), también es ultratrail runner. Con este evento, el bretón, que vivió 20 años en Telgruc-sur-Mer, quiere poner en valor los tesoros naturales de su tierra natal. Para él, el GRF es una excelente forma de superarse. Su lucha es contra el sedentarismo, una causa que también difunde a través de su pódcast «L’instant Outdoor».

La organización quiere ofrecer a los corredores una experiencia diferente y desmarcarse de la gran cantidad de carreras que se celebran en Francia. Hay varios formatos, individuales y por relevos. En individual, GRF166 (166 km y 3.700 m de desnivel positivo), GRF92 (92 km y 2.100 m+), GRF56 (56 km y 1.200 m+) y GFR18 (18 km y 300 m+). Por relevos también está Le Relais à 4: los 166 km de la distancia ultra se reparten entre cuatro corredores (38/37/36/55 km). Las condiciones de carrera son las mismas que para los participantes individuales.

Recorridos entre paisajes típicamente bretones

Entre acantilados, senderos costeros y bosques junto al mar, el recorrido quita el aliento. Atraviesa 12 municipios y buena parte del itinerario discurre junto al océano. Los corredores también tendrán que subir el Ménez Hom, a 330 m, el punto más alto de la carrera. El ascenso coincide con la puesta de sol, que realza la panorámica de la península. Después, los más valientes descenderán de noche hacia la rada de Brest, hasta la Pointe des Espagnols. El trazado continúa por un largo tramo del sendero costero, con enclaves emblemáticos como la Pointe de Pen-Hir, el Cap de la Chèvre y la playa de la isla Vierge. El sector entre Cap de la Chèvre y Morgat, en el kilómetro 140, es probablemente el más exigente y técnico. Todos los formatos salvo el de 18 km pasan por allí camino de la meta. Como los corredores siguen un track GPX en su reloj, en la distancia larga se han establecido 29 puntos de control.

¿La particularidad del GRF? Según su organizador, es «un off organizado con total seguridad, más una aventura que una competición». François Hinault lo define como un «reto personal», más que como una «batalla contra el crono». Los tiempos de corte son asequibles, aunque el límite para la distancia más larga está fijado en 31 horas.

En 2024, Lucas Tanné se impuso en el GRF166 con un tiempo de 19h10’55. Jérémy Treguer (19h29’01) y Aurélien Garreau (19h51’45) completaron el podio. En categoría femenina, Angélique Cariou fue la más rápida, con 23h49’40 (13.ª de la general). Myriam Gallet (25h43’46) y Cristina Anghel (29h53’29) terminaron segunda y tercera, respectivamente, en la clasificación femenina.

Un trail realmente sostenible

El objetivo del Grand Raid du Finistère no es aumentar cada año el número de dorsales. François Hinault lo explica: «Como el transporte representa el 80 % del impacto de carbono de un evento, limitamos el número de corredores a 1.500». También se han tomado otras medidas para proteger el entorno. La península de Crozon es una zona protegida, por lo que se prohíben los bastones para combatir la erosión de los senderos. Tampoco hay balizaje. Se ha previsto un servicio de lanzaderas y la organización ha limitado el tiempo de paso nocturno para no molestar a la fauna. No hay avituallamientos, salvo agua, para evitar el desperdicio alimentario. En distintos puntos del recorrido se instalan bases de vida donde los corredores pueden recoger la comida que llevan preparada en sus bolsas.

Este año, el evento amplía su compromiso con un estudio de impacto basado en observaciones sobre el terreno durante las carreras, conversaciones con las personas implicadas en el diseño y la gestión del evento y la difusión de información a través de la web y de distintos documentos. Cada participante recibe también un cuestionario de satisfacción para ayudar a mejorar la prueba. Esta gran celebración del deporte se ha diseñado junto a actores del territorio como la Office National des Forêts, Natura 2000, el Parc National Régional Armorique, el Conservatoire du Littoral y las asociaciones locales de protección ambiental. El trail forma parte, por tanto, de un verdadero proyecto de sostenibilidad.

«El GRF nunca será una carrera masiva con miles de corredores. El evento nació en un jardín, con una barbacoa compartida en la llegada. Queremos que cada corredor se empape de ese ambiente familiar», asegura la organización.

El sistema de dorsales es equitativo y evita las injusticias del sorteo. El Grand Raid du Finistère funciona con un sistema de coeficientes: quienes intentaron inscribirse este año y no fueron seleccionados tendrán el doble de posibilidades que el resto de participantes en la próxima edición. Quienes ya hayan participado contarán con 0,5 posibilidades de conseguir plaza. Un método justo y bien recibido, ya que todas las carreras agotaron sus plazas en muy poco tiempo.

El GRF nunca será una carrera masiva con miles de corredores. El evento nació en un jardín, con una barbacoa compartida en la llegada. Queremos que cada corredor se empape de ese ambiente familiar.

François Hinault, organizador de la carrera

Un ambiente cercano y familiar

Se han programado actividades antes y durante el fin de semana del evento.

➜ El 18 de septiembre, a partir de las 19:30, el centro náutico de Telgruc-sur-Mer acogerá un taller: «Correr siendo mujer: escuchar al cuerpo, superar los límites y volver a correr con seguridad».

➜ El 19 de septiembre se celebrarán carreras infantiles para la escuela del municipio.

➜ En la distancia de 166 km, será posible seguir la carrera en directo gracias a su retransmisión en una pantalla gigante a partir de las 16:30. Los espectadores están invitados a subir a la cima del Menez Hom entre las 19:00 y las 21:00 para animar a los corredores durante la puesta de sol.

➜ El 20 de septiembre habrá una zona infantil abierta durante todo el día, además de una tienda oficial del GRF. Una ruta senderista de 10 km y la reanudación del seguimiento en directo de la carrera completarán este fin de semana festivo. A lo largo de la jornada habrá más actividades, como la fanfarria de Quimper Les Zingueur’s Band. Por la noche, un DJ amenizará la fiesta hasta la llegada de los últimos participantes.

La organización quiere reconocer especialmente la labor de sus voluntarios: «Los voluntarios de 2025 tendrán un dorsal asegurado en 2026. Es una forma de darles las gracias y de favorecer a la población local».


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