Mundiales de Tokio: Beatrice Chebet sigue mandando en los 5000 m y firma un doblete de oro tras el 10 000 m
Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026
Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026
En el bochorno de Tokio, Beatrice Chebet no se limitó a correr los 5000 m: los dominó con autoridad para completar un doblete de época. Tras conquistar el oro en los 10 000 m, la keniana volvió a imponerse en una final vibrante ante su gran amiga Faith Kipyegon.
Un duelo entre dos amigas, una sola vencedora. En la última curva, Faith Kipyegon (31 años) lideraba los 5000 m de los Mundiales de Tokio este sábado. Pero en la recta, Beatrice Chebet (25 años) repitió la jugada de París 2024, encendió los motores y dejó atrás a todas en 14:54.36, un registro casi anecdótico. Su compatriota keniana (14:55.07) y Nadia Battocletti (14:55.42) completaron finalmente el podio de una final electrizante. Después del oro en los 10 000 m, la keniana firma el doblete y deja aún más huella en la historia de la distancia. Desde los Juegos de París, el duelo entre Beatrice Chebet y Faith Kipyegon se ha convertido en uno de los más apasionantes del fondo femenino mundial. «Mi amiga Beatrice Chebet es la mejor», aseguraba Kipyegon tras el combate entre las dos jefas. La keniana había dominado los 1500 m unos días antes y también había conquistado el oro en esta distancia en los Mundiales de Budapest. En Japón, cualquier aficionado al atletismo sabía que serían ellas dos, o casi, hasta el final.
🗼 #WCHTokyo25 | 🇰🇪 ¡DOBLETE DE KENIA EN LA FINAL DE 5000 M!
¡Beatrice Chebet se lleva el oro y su compatriota Faith Kipyegon, la plata!
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— francetvsport (@francetvsport) September 20, 2025
«Creo que no tenemos que ponernos límites»
«Volver a casa con dos medallas de oro me hace muy feliz», comentaba la plusmarquista mundial de la distancia (13:58.06), logrado en Eugene (Estados Unidos) el pasado julio. Después de ganar los 10 000 m, quería volver a sumar los 5000 m, como hice en París. He tenido una temporada increíble. Siempre me animo a mí misma y creo que no tenemos que ponernos límites. Cuando haces un buen entrenamiento, puedes afrontar cualquier reto. Corriendo con Faith (Kipyegon) y Nadia (Battocletti), basta con creer en una misma. Hoy no ha sido una carrera fácil. Vine aquí sin presión y sabía que no debía estresarme. Si pierdes o ganas, tienes que creer en ti y ser capaz de volver más fuerte. Es increíble llevarse el oro y la plata para Kenia. Faith y yo somos amigas desde hace mucho tiempo. Nos motivamos mutuamente y estoy muy satisfecha con nuestras actuaciones. Queríamos ganar las tres medallas para Kenia, pero por desgracia Anes Jebet (Ngetich) no lo consiguió. Le deseo todo lo mejor. Corre muy fuerte y creo que llegará su momento.»
Táctica, ritmo y los últimos cien metros
La salida fue prudente, casi ceremonial, hasta que el ritmo aumentó con el paso de los kilómetros y las dos gigantes fueron estudiando la carrera y midiendo sus fuerzas. Las estadounidenses Shelby Houlihan (4.ª en 14:57.42) y Josette Andrews (6.ª en 15:00.25) tomaron la iniciativa, mientras Agnes Jebet Ngetich (15.ª en 15:13.78) se limitaba a trotar a un ritmo constante, 3:17 por kilómetro, un paso de 15:40 al ecuador de la carrera, en modo «rodaje». A diferencia de otras pruebas en las que el ritmo resulta demoledor desde el primer kilómetro, esta final de 5000 m fue estratégica en sus compases iniciales. Faith Kipyegon cerró la marcha durante mucho tiempo antes de recolocarse en el grupo tras el paso por los 1500 m.
A 600 metros de la meta, las kenianas elevaron el ritmo, pero fue Battocletti quien se atrevió a pasar en cabeza al tocar la campana. El grupo se estiró, con momentos en los que el ritmo decaía y aceleraciones esporádicas, hasta que Chebet y Kipyegon tomaron el mando en el último kilómetro. En la última curva, Kipyegon parecía estar en una posición favorable, pero Chebet lanzó una aceleración fulminante en la recta final y conservó la potencia suficiente para resistir la remontada. Un final al límite, en el que cada zancada contaba.
El doblete, ¿una hazaña histórica?
Firmar el doblete de 10 000 m y 5000 m en unos Mundiales no es algo nuevo, pero mantenerse en lo más alto de ambas distancias en carreras tan disputadas y ante rivales de talla mundial sigue siendo poco habitual. Chebet, después de ganar los 10 000 m (30:37.61), por delante de Nadia Battocletti y Gudaf Tsegay (5.ª en 14:57.82) en un final explosivo, ya había confirmado que atravesaba un estado de forma casi irreal. Este triunfo refuerza la idea de que debe ser considerada uno de los grandes rostros del fondo femenino. En los Mundiales hay que remontarse a 2011, a los de Daegu (Corea del Sur), para encontrar un doblete femenino de 5000 m y 10 000 m, firmado entonces por la keniana Vivian Cheruiyot.
Battocletti, la grata sorpresa a las puertas de la cima mundial
Nadia Battocletti, más conocida a menudo por sus actuaciones en distancias largas, se coló con brillantez en el trío de cabeza y sumó la séptima medalla italiana antes de la última jornada del domingo. Su tercer puesto, mientras las dos kenianas resolvían su duelo, tiene mucho mérito: la transalpina añade una nueva medalla a su palmarés internacional. En el ámbito europeo ya había dado un golpe de autoridad con el doblete de 5000 m y 10 000 m en los Europeos de Roma 2024, además de varios títulos de campo a través con el equipo italiano. En categorías inferiores, la atleta entrenada por su padre Giuliano, antiguo campeón del mundo júnior, ya había causado sensación en la categoría sub-23 de Tallin al imponerse en los 5000 m.
En los Juegos de París 2024, Battocletti añadió otro metal de valor a su colección con la plata en los 10 000 m, convirtiéndose en la primera italiana en subir al podio olímpico de esta distancia. Sus marcas personales hablan por sí solas: 14:23 en 5000 m y 30:38 en 10 000 m, sin olvidar sus registros en pista cubierta y en ruta. Con 31 títulos nacionales y varios récords de Italia en su haber, Nadia demuestra no solo una enorme fortaleza mental, al no rendirse aunque el duelo principal acapare los focos, sino también una gran capacidad para leer los momentos en los que cambia el ritmo y aguantar cuando realmente cuenta.
Lo que cambió con la ausencia de Hassan
Sifan Hassan, campeona de los 5000 m en los Juegos de 2021 y medallista de plata en los Mundiales de Budapest, no estuvo presente en esta batalla, ya que había centrado su atención en el Maratón de Sídney (2h18:22, récord de la prueba) del pasado 31 de agosto. Su ausencia deja un vacío, pero también una oportunidad, y Chebet la aprovechó. En este contexto, el duelo Chebet-Kipyegon adquiere una dimensión mayor: un pulso sin la sombra de Sifan Hassan, pero también más puro, concentrado en dos atletas cuyas trayectorias se cruzan, se desafían y se admiran.