Mundiales de Tokio: Etiopía y Kenia quieren reinar en el maratón, los tapados acechan
Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026
Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026
Entre récords que cortan la respiración y la estrategia propia de los grandes campeonatos, el maratón de los Mundiales de 2025 se presenta como una batalla descomunal. La armada etíope llega con marcas de ensueño, Kenia opone su juventud desatada y Europa, junto con Japón, sueña con un golpe en casa.
Tokio no solo acoge los Mundiales de atletismo del 13 al 21 de septiembre: durante un maratón, se convertirá en el escenario de un choque de titanes. Nada menos que 96 maratonianos de 47 países tomarán la salida por las calles de la capital japonesa el día 15 (00:30, hora peninsular española). Pero, entre tanta densidad, hay algunos nombres que sobresalen. Hombres capaces de escribir la historia y pulverizar récords. En primera línea aparece una rivalidad que dura ya más de treinta años: Etiopía contra Kenia. Las dos grandes potencias del fondo llegan con argumentos de peso.
La armada etíope
Deresa Geleta, un metrónomo
A sus 29 años, Deresa Geleta (2h02:38, mejor marca personal, 2023, Valencia) es el hombre fuerte del equipo etíope. Quinto del mundo, 5.º del mundo, llega como candidato al título. Su fortaleza está en la regularidad: ha encadenado varios maratones en 2h03-2h04, siguiendo la estela de Haile Gebrselassie y Kenenisa Bekele. Nunca ha subido al podio en un gran campeonato y sueña con convertir su enorme potencial cronométrico en un oro mundial.
Tadese Takele, juventud desatada
Su nombre todavía circula como el de un «recién llegado», pero Tadese Takele (23 años) ya ha firmado un 2h03:23 en Londres esta temporada, lo que le convierte en el octavo atleta más rápido del mundo este año. Especialista en salir a ritmos altos, podría ser quien dinamite la carrera a mitad de recorrido. Para muchos, representa el relevo generacional del maratón etíope.
Tesfaye Deriba, el tapado temible
A menudo en un segundo plano, Tesfaye Deriba firmó un sólido 2h04:13 en el maratón de Seúl del año pasado. Este corredor robusto, acostumbrado a las grandes carreras en ruta, se desenvuelve bien en recorridos exigentes. Tokio podría venirle de maravilla si la meteorología complica las cosas, con humedad y calor.
➜ Si se suman sus marcas, los tres líderes etíopes presentan un promedio cercano a 2h03:45. Como para hacer sudar frío a cualquier pelotón.
Los kenianos, al asalto
Vincent Kipkemoi Ngetich, una futura estrella
Solo tiene 26 años, pero Vincent Kipkemoi Ngetich ya se ha instalado entre los mejores. Su 2h03:13 de Berlín 2023 le ha valido una reputación de prodigio. Capaz de mantener ritmos altísimos sin mostrar signos de debilidad, recuerda a un tal Eliud Kipchoge en sus comienzos. Tokio podría marcar su consagración en la élite mundial.
Hillary Kipkoech, el agitador
Con una mejor marca de 2h04:45, Hillary Kipkoech encarna el perfil del keniano imprevisible. Capaz de lo mejor y de lo peor, puede convertir una carrera en un espectáculo de fuegos artificiales. Sus ataques en las subidas y sus cambios de ritmo repentinos le convierten en un corredor peligroso en un campeonato donde la táctica pesa tanto como la velocidad.
Erick Kiplagat Sang y Kennedy Kimutai, los tapados kenianos
Por detrás de los dos nombres principales, Erick Kiplagat Sang (2h04:30) y Kennedy Kimutai (2h05:27) dan a Kenia una profundidad temible. En una carrera de desgaste, podrían ejercer de lugartenientes para castigar al pelotón.
Otros candidatos que no conviene perder de vista
Victor Kiplangat, el campeón ugandés que defiende el título
En 2023, en los Mundiales anteriores, brilló sobre el asfalto de Budapest y llevó el oro a su país después de una carrera muy bien gestionada, con un tiempo final de 2h08:53. El atleta, cuya mejor marca personal es 2h05:05, quiere confirmar que sigue siendo uno de los mejores especialistas en la distancia reina.
Othmane El Goumri, regularidad marroquí
A sus 33 años, Othmane El Goumri sabe bien de qué va esto. Con una marca de 2h05:12, no tiene las mismas piernas que los etíopes, pero su experiencia en grandes maratones, como Londres, Nueva York y Valencia, le convierte en un corredor a vigilar.
Richard Ringer, un finalizador diabólico
Campeón de Europa de maratón en Múnich 2022, Richard Ringer es el arquetipo del «corredor de campeonato». Su marca personal (2h05:36) no hace temblar a África Oriental, pero su lectura táctica y su cambio final supersónico son sus mejores armas. Ringer ya ha demostrado que sabe esperar su momento y golpear cuando toca.
Amanal Petros, el alemán más keniano
Con un crono de 2h04:58, Amanal Petros es uno de los pocos europeos capaces de acercarse a los estándares kenianos y etíopes. Pasa buena parte del año entrenando en los altiplanos de Kenia y ha progresado de forma constante durante los últimos cinco años. Su gusto por las carreras rápidas podría impulsarle hasta el top 5 mundial.
Ryota Kondo y Kyohei Hosoya, las esperanzas japonesas
En casa, Japón no piensa limitarse a completar el recorrido. Ryota Kondo (2h05:39) y Kyohei Hosoya (2h05:58) representan a la nueva generación japonesa. El siempre entregado público tokiota podría aportarles ese extra de energía. La pasión vivida en 2021 durante los Juegos sigue en la memoria: Tokio sabe llevar a sus maratonianos más allá de sus límites.
Es la mejor marca personal de Deresa Geleta, el crono más rápido del grupo. Cabe recordar que el récord mundial sigue en manos de Kelvin Kiptum (2h00:35, Chicago 2023). Dicho de otro modo, están muy cerca del santo grial.
El peso de la historia
En los Mundiales, el maratón masculino casi siempre ha estado dominado por África Oriental. Desde la victoria del keniano Douglas Wakiihuri en 1987 hasta la de Tamirat Tola, de Etiopía, en Eugene 2022, la tendencia es clara. Los europeos, por su parte, solo han arañado algunas medallas, como Abel Antón, de España, en los años noventa. El último campeón mundial es Victor Kiplangat, coronado en Budapest en 2023 tras dominar la carrera con 2h08:53. Tokio podría encumbrar a un nuevo rostro etíope, keniano u ugandés y prolongar la tradición.
Los escenarios posibles
Una carrera rápida desde el inicio: Takele o Ngetich imponen un ritmo infernal. Resultado: solo los corredores de 2h03 aguantan y el podio se decide por desgaste.
Una carrera táctica: Geleta y Ringer contienen sus impulsos mientras los tapados siguen en contacto. Los últimos 5 km se convierten en un sprint multitudinario.
La sorpresa japonesa: Kondo o Hosoya aprovechan que el grupo se vigila para colarse delante y luchar por el podio, espoleados por el público.
Están todos los ingredientes: un grupo de salida de una densidad excepcional, una rivalidad histórica entre Kenia y Etiopía, tapados europeos ambiciosos y un país anfitrión dispuesto a rugir por sus maratonianos. El maratón de los Mundiales suele decidirse entre gestión, calor, humedad, faroles y paciencia. Y Tokio, con sus largas avenidas y su público apasionado, podría ofrecer una de las batallas más hermosas de los últimos años.