Ron Hill, medio siglo antes de Strava
Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026
Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026
Cincuenta años antes de los relojes GPS y Strava, el británico Ron Hill ya utilizaba los datos para progresar como atleta. Futuro campeón de Europa de maratón, empezó a llevar en 1956 un diario de entrenamiento que anotaba después de cada sesión o competición. Se adelantó a su tiempo.
Ron Hill es todo un personaje, difícil de encasillar. Es famoso por sus cuadernos, pero también por sus actuaciones deportivas. Además de proclamarse campeón de Europa de maratón en 1969 y ganar el Maratón de Boston al año siguiente, resultados que lo convirtieron en uno de los atletas británicos más destacados de su época, entre 1964 y 2017 firmó una hazaña bastante peculiar: correr al menos un kilómetro cada día.
Ron Hill, el meticuloso
Ron Hill empezó su diario de entrenamiento en 1956. Por entonces todavía no era un campeón consagrado, sino un joven corredor que intentaba entender lo que hacía y seguir su progresión. Natural del norte de Inglaterra, registraba todo tipo de información sobre sus entrenamientos y competiciones. Con el tiempo, sus notas se volvieron cada vez más precisas. Anotaba las sesiones, las repeticiones, las condiciones en las que corría y distintos datos sobre su estado físico, con la idea de cruzar la información y detectar posibles mejoras. Equipado únicamente con un cronómetro, Hill fue construyendo poco a poco su propia base de datos.
Este método acompañó su progresión hasta la élite. En los periodos de preparación más exigentes, Hill llegó a acumular entre 190 y 225 kilómetros semanales, con una carrera el sábado y una tirada larga de 32 kilómetros el domingo. Después de un maratón, reducía mucho el volumen antes de aumentarlo de forma gradual. Mantuvo este hábito de escribir durante varias décadas. En 2015, un medio británico pudo hojear los cuadernos, que, según nuestra información, siguen hoy en manos de la familia. Qué pena que ningún editor se haya «adueñado» de este diario para publicarlo…
El diario de un campeón
Los resultados de Ron Hill dan otra dimensión a esta obsesión por tomar notas. A comienzos de los años 60, con 22 años, ya estaba entre los mejores fondistas de su generación. En 1965 batió dos récords mundiales que hasta entonces estaban en manos del gigante Emil Zatopek: el de las 15 millas, con 1 h 12 min 48 s, y el de los 25 km, con 1 h 15 min 22 s. En 1968 batió dos veces el récord mundial de las 10 millas, con una marca de 46 min 44 s como mejor registro. Después llegó la consagración, y no una cualquiera.
Ron Hill se proclamó campeón de Europa de maratón en Atenas en 1969. Ganó la prueba en 2 h 16 min 47 s, por delante del belga Gaston Roelants y de su compatriota Jim Alder. Unos meses más tarde ganó el maratón de Fukuoka en 2 h 11 min 54 s, mejorando su marca personal. Y en 1970 siguió con su racha al convertirse en el primer británico en ganar el Maratón de Boston, donde se impuso con 2 h 10 min 30 s. Tres meses después, en los Juegos de la Commonwealth de Edimburgo, ganó el maratón en 2 h 09 min 28 s. En aquella época, era el segundo atleta del mundo en bajar de la simbólica barrera de las 2 h 10 en maratón. El hombre del diario era, sin duda, todo un fenómeno.
Un mile al día durante… ¡52 años!
Ya lo hemos contado anteriormente: Ron Hill tenía una tercera particularidad, no menos increíble que su diario de entrenamiento o su brillante palmarés. Su pasión lo llevó a correr al menos un mile (1,609 km) al día durante medio siglo. En efecto, desde el 20 de diciembre de 1964, Hill corrió como mínimo un mile cada día. La racha se prolongó durante 52 años y 39 días, hasta el 30 de enero de 2017. Da para llenar unos cuantos cuadernos. Este hábito meticuloso convierte a Ron Hill en un precursor de nuestra época, en la que los datos y, sobre todo, su análisis han cambiado las reglas del juego. No cabe duda de que, con los años, Hill debió de perfeccionar su nutrición y la gestión de la carga de entrenamiento.
Su profesionalidad y su dedicación al deporte no desentonarían hoy. Los atletas de cualquier disciplina lo dicen: son el nivel de preparación y la atención al detalle los que permiten que el rendimiento siga mejorando. Ron Hill lo entendió ya en los años 60. Los seguidores del atleta, fallecido en 2017, todavía pueden vestir los colores de la marca que este apasionado creó en 1970, justo después de su victoria en Boston.
Un hombre moderno, sin duda.