El rapero Rilès, en «Survival Mode» para su alocada carrera de 24 horas en cinta

EB
Por Emma Bert

Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026

Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026

El rapero Rilès, en «Survival Mode» para su alocada carrera de 24 horas en cinta
© @0riles / Jérémy Melloul

Explorar los límites del cuerpo y la mente, cuestionar la frontera difusa entre obsesión y perseverancia, pero también entre control y abandono. Los pasados 8 y 9 de febrero, el rapero Rilès abordó estos temas, ligados a la superación personal, el tiempo, la disciplina y la resiliencia, a través de un desafío fuera de lo común. El artista de Rouen, de 29 años, corrió durante 24 horas seguidas sobre una cinta de correr, después de varios años de entrenamiento para conseguirlo. Una acción de marketing para presentar su último álbum, Survival Mode, publicado el pasado 10 de enero, pero también una obra visual y sonora destinada a prolongar el universo del disco. Rilès Kacimi eligió el running como medio de expresión y… de supervivencia.

Una impresionante carrera de 24 horas convertida en obra de arte

El rapero Rilès, autodidacta que produce y compone sus propios temas, lleva varios años consolidándose como un artista único en el panorama musical. Los días 8 y 9 de febrero dio un golpe sobre la mesa. Lo había anunciado en sus redes sociales y lo hizo realidad: embarcarse en una carrera de 24 horas sobre cinta, sin pausas y sin música. Todo ello apenas unas semanas después de publicar su último álbum, Survival Mode, cinco años después del anterior, poniéndose a sí mismo en «modo supervivencia» y de introspección.

Una cinta de correr instalada en una sala blanca, en el centro de una arena de cristal, bajo la cubierta acristalada del espacio Commines, en el distrito 3 de París. No había adornos superfluos: solo un cronómetro frente al corredor, en una escenografía lo más depurada posible. Detrás de la cinta, tres enormes sierras circulares implacables, con cifras romanas similares a las de un reloj. El artista corrió durante 24 horas y 3 minutos en aquel espacio de aspecto casi quirúrgico, para completar 205,22 km, a un ritmo de 7:02/km. El evento estaba abierto al público y se retransmitió en directo por YouTube y TikTok, para arropar al autor de la obra. El artista no se detuvo en ningún momento durante esas 24 horas, ni siquiera para comer, hidratarse o orinar (su equipo lo ocultaba detrás de una sábana negra cuando era necesario).

Tres años de entrenamiento, consejos de los mejores ultrafondistas y una voluntad de hierro

El músico se preparó con constancia durante tres años, completando en varias ocasiones sesiones de 4, 5, 6 y 9 horas, siempre sobre una cinta de correr, sin superar las 12 horas. El 1 de enero de 2025, el corredor cubrió 100 km en cinta en 9 h 24 min (5:38/km), sin distracciones y, por supuesto, sin detenerse. El 24 de enero, el artista volvió a completar 119 km en 12 h 11 min (6:00/km), de nuevo sin pausas y en silencio. Durante esta preparación, el artista encarnó el espíritu de su álbum. Rilès experimentó una transformación física: perdió mucho peso y se cortó el pelo, pese a que su larga melena había sido una de sus señas de identidad. Un cambio físico para representar un regreso fulgurante al mundo de la música.

El rapero supo rodearse de los mejores. Recibió valiosos consejos de varios ultrafondistas, como el lituano Aleksandr Sorokin, plusmarquista mundial de 100 km, 6 h, 12 h y 24 h, y la francesa Stéphanie Gicquel, reciente plusmarquista francesa de 24 horas en pista. También contó con Thomas Lepers (miembro del equipo francés de 24 horas), Matthieu Bonne (varias veces campeón del mundo por la mayor distancia recorrida a pie en 6 días, en bicicleta en 7 días y en la travesía a nado más larga sin pausas), Nick Coury (ultratrail runner) y el célebre corredor de ultrafondo Yiannis Kouros.

En las últimas semanas de entrenamiento, sus curvas de Strava dejaban constancia de un compromiso arrollador. En diciembre y enero, por ejemplo, acumuló entre 150 y 246 km semanales, casi todos sobre la cinta. Eso supone entre 12 y 22 horas de entrenamiento por semana. Un volumen semanal capaz de despertar la envidia de cualquier apasionado de los kilómetros, aunque el artista asegura que no se considera un atleta de alto nivel.

Una metáfora de la condición humana y una introspección muy personal

El cantante descubrió una pasión por correr que pretende conservar como forma de vida y como la mejor manera de cuidar su salud mental. Al día siguiente de su «Survival Run», Rilès dio las gracias a sus nuevos seguidores de Strava con un mensaje cargado de humildad: «No esperaba tanto revuelo por estas 24 horas, gracias. No soy un atleta al que seguir, hay otros mucho mejores que yo. Vuelvo a mi rutina habitual, pero nunca dejaré de correr; me ayuda a pensar y a enfrentarme a mis demonios» Desde entonces, el cantante ha dejado atrás la monotonía de la cinta para afrontar tiradas largas de 20-30 km al aire libre. El autodidacta explicó también en el programa de YouTube The Code que este modo supervivencia representa su resiliencia y su reconstrucción tras algunos momentos oscuros de su vida que, años atrás, le llevaron a intentar suicidarse. Rilès acabó encontrando su equilibrio en la carrera a pie.

Esta performance artística, filosófica y deportiva representa para el cantante «un símbolo de la condición humana contemporánea: una carrera perpetua en la que avanzar no es más que una ilusión». Rilès eligió además rodar el videoclip del tema «Dead or Alive» apenas unos minutos después de completar su alocado desafío.

Por un lado, la cinta es una metáfora de la carrera perpetua de la vida y, más concretamente, de la condición humana contemporánea, en la que avanzar acaba siendo una ilusión. Por otro, las sierras simbolizan «las presiones sociales y personales que nos empujan a llegar cada vez más lejos pese al cansancio, el dolor o el miedo» (citas extraídas del texto que acompañaba la retransmisión). El artista encarna el espíritu de su álbum a través de la carrera a pie, poniendo a prueba su capacidad mental para superarse físicamente en una situación cercana a la supervivencia.

Las últimas horas, insoportables para el artista

Vestido de negro de pies a cabeza, con la inscripción «Survival Mode» en la espalda y calzado con unas New Balance Fresh Foam X More V4, el rapero terminó con los pies ensangrentados, las manos entumecidas y vomitando. Nada de eso consiguió detenerlo, aunque sintió que le sobrevenía un malestar al cabo de 22 horas. Rilès reconoció que el reto había sido más duro de lo que imaginaba, sobre todo al acercarse las últimas horas.

El artista publicó en Instagram dos fotos de su rostro, una antes del reto y otra, impactante, después. Con la cara marcada por el esfuerzo, explicó que había perdido 4 kg durante el desafío, lo que equivale a entre 10.000 y 14.000 calorías quemadas.

Con esta obra, que define como física y artística, el rapero encarna el espíritu de su último álbum, Survival Mode: superarse sin importar las dificultades, en una sociedad que busca la comodidad y huye de los obstáculos. También pone sobre la mesa la lucha contra uno mismo, la necesidad de salir de la zona de confort, la resiliencia y los límites físicos y psicológicos del ser humano.