¿Has conocido ya al gobernador central?

¿Has conocido ya al gobernador central?

CP
Por Charles-Emmanuel Pean

Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026

Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026

En el pelotón oímos hablar con frecuencia de un tal Gobernador. ¿Es un corredor? ¿Un profesor misterioso? Salgamos a investigar juntos, entre nuestras incontables zancadas.

El modelo del gobernador central

Volvió a ocurrir hace unas semanas… En la salida de una carrera mítica entre Saint-Étienne y Lyon, nos llegó al oído el susurro de varios corredores reconocidos. En aquella conversación entre iniciados, una expresión aparecía una y otra vez: «gobernador central»… Una fórmula que sería mágica para batir récords. Dicho y hecho: antes de que diera comienzo la carrera, consultamos las fuentes disponibles. Las respuestas no tardaron en llegar. El gobernador desempeña un papel durante la carrera, pero parece ser sobre todo una figura útil para el entrenamiento.

Vamos por partes: el modelo del gobernador central es el nombre de una teoría formulada en 1997 por el científico sudafricano Timothy Noakes, una figura reconocida y también controvertida. ¿Qué sostiene este académico? Siguiendo la línea de los trabajos del Premio Nobel de Medicina (1922) Archibald Hill, quien planteó que el cerebro protegía al corazón, Noakes propone la siguiente hipótesis: el sistema nervioso regularía el esfuerzo cuando aparece la fatiga, y nuestro cerebro limitaría la capacidad de ir más allá de la fatiga percibida para garantizar nuestra supervivencia. Según él, el cerebro, también llamado gobernador, actúa como regulador del esfuerzo y, por tanto, la fatiga no sería un simple fenómeno fisiológico, sino también una sensación útil para proteger el organismo. Es un modelo que cuestiona la explicación científica aceptada, según la cual la fatiga procedería de unos límites cardíacos: el corazón ya no conseguiría proporcionar a los músculos las condiciones necesarias para mantener el esfuerzo con un nivel de potencia equivalente. La sensación de fatiga surgiría al alcanzar ese límite. En la teoría del gobernador central, la fatiga es una herramienta del cuerpo para hacernos bajar el ritmo. El cerebro analizaría distintos datos periféricos, como la fatiga muscular, la temperatura corporal, la oxigenación, el dolor o las lesiones, pero también otros de origen psicológico, como la experiencia acumulada sobre la distancia, el rendimiento esperado o la confianza. Entre los argumentos que esgrime el doctor «gobernador» está ese momento en el que el corredor recupera fuerzas, por ejemplo en el último kilómetro, aunque su cuerpo pareciera completamente parado unos kilómetros antes.

Noakes, de la práctica a la teoría

Timothy Noakes

Timothy Noakes, investigador y profesor de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), puso la teoría a prueba. ¡Y no precisamente poco! Este científico apasionado por el running y el deporte en general, que también ha escrito sobre ciclismo y rugby, ha participado en más de 70 maratones y ultramaratones, experiencias que sin duda le sirvieron como base de estudio. ¡No se le puede reprochar falta de pasión por el tema! Sus trabajos han sido reconocidos y contribuyen al avance de la investigación. Habla de ellos en sus numerosos libros sobre running. El doctor también ha publicado sobre nutrición y dietética, pero sus posicionamientos en estas materias han sido muy cuestionados por la comunidad científica. No entraremos aquí en el tema, aunque estas controversias invitan a aplicar con prudencia los consejos de Timothy Noakes. Porque, como ya habrás entendido, esta teoría del gobernador central genera debate en los pelotones: abre la puerta a que el corredor experimente, tantee y quizá supere esa famosa zona de confort en la que se siente bien. No escuchar al cuerpo puede tener algo de aprendiz de brujo, pero cualquier aficionado también puede entender el sentido de esta investigación. Te toca construir tu propia relación con tu gobernador.


Un modelo que debe adaptarse a cada persona

No somos Iron Man en el sentido literal de la expresión. Nuestros cuerpos no son de acero: tenemos que lidiar con la extraordinaria complejidad de nuestro organismo, con sus fragilidades y sus posibilidades. Por supuesto, la idea del gobernador puede consistir en ir a buscar los límites poco a poco… dentro de lo posible y lo razonable. Lo que funciona para un deportista profesional no sirve necesariamente para un aficionado que corre una vez por semana. El corredor popular puede inspirarse en esta teoría para ampliar sus límites, pero cada persona debe dialogar con su cuerpo de una manera singular y respetuosa. Porque la zona de confort es subjetiva, igual que el concepto de superación. Y quizá aquí aparezca una paradoja de la teoría del gobernador: quienes intentarán «ignorar» su cuerpo serán precisamente los que mejor lo conocen… Esta teoría es, ante todo, válida para los campeones, los que han decidido probar todos los métodos para arañar unos minutos, unos segundos. Podemos inspirarnos en ellos. Para empezar, y sin correr riesgos, puedes trabajar en mejorar tu ritmo de carrera ajustando tus recorridos y tus tiempos, de modo que el cerebro no te «bloquee» en un ritmo concreto. Según el modelo de Noakes, este coordina tu ritmo en función de las capacidades que el gobernador «considera» posibles. Busca una mejor marca en un recorrido que conozcas, visualiza esa capacidad y quizá, semana tras semana, amplíes tu zona de confort. Las sesiones de intervalos pueden ayudarte a superar tus límites. El entrenamiento será más duro, pero la carrera resultará más fácil.


Pero si notas señales de fatiga o indicios de una posible lesión, escucha a tu cuerpo y cuídalo.

Siempre habrá tiempo de volver a hablar con el gobernador central cuando llegue el momento…

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