Maratón de Viena 2026: Fanny Kiprotich manda, Tigist Gezahagn gana por la mínima
Publicado el jue, 10 de septiembre de 2026
Actualizado el jue, 10 de septiembre de 2026
2h06’53 para Fanny Kiprotich, 2h20’06 para Tigist Gezahagn, un top 5 masculino compacto por debajo de 2h10 y un duelo femenino resuelto por apenas doce segundos: el Maratón de Viena ofreció una edición 2026 rápida, clara y sin un instante de respiro. Por las grandes avenidas de la capital austríaca, los líderes impusieron su ritmo mientras, detrás, los cronos se sucedían con una regularidad casi clínica.
Desde los primeros kilómetros, el ritmo deja claras sus intenciones. No hay tanteo inicial: Viena prefiere los guiones directos. El keniano Fanny Kiprotich se instala enseguida en el grupo adecuado y convierte la carrera en una exhibición progresiva. No hay una aceleración espectacular, sino un ritmo que desgasta, selecciona y acaba dejando a los rivales aislados. En meta, 2h06’53. Limpio, contundente, sin fisuras.
Por detrás, el eritreo Oqbe Kibrom intenta mantener el paso. Resiste con solidez, pero la brecha se abre en el último tercio. 2h08’10 para la segunda plaza, con la sensación de haber rondado durante mucho tiempo un resultado aún mejor. El podio lo completa otro keniano, Charles Mneria (2h08’42), oportunista en un tramo final donde las posiciones se consolidan más de lo que se ganan.
Un poco más atrás, el bloque keniano sigue demostrando su profundidad. Samwel Kiptoo (2h09’03) y Simon Mwangi (2h09’05) se mantienen en esa zona donde cada segundo cuenta. El primer atleta no africano, el húngaro Ádám Lomb, se cuela en 2h12’48 (8.º), mientras el local Andreas Vojta completa su maratón en 2h15’07, noveno y sólido referente nacional.
La elegancia del duelo femenino, al sprint o casi
En la carrera femenina, el guion cambia por completo. Menos gestión, más tensión. Y al final, una llegada que se decide por doce segundos. La etíope Tigist Gezahagn demuestra su lucidez en los últimos kilómetros. 2h20’06, con el margen justo para contener el regreso de su compatriota Haftamnesh Tesfaye (2h20’18), que llega con mucha fuerza al final. Una carrera en dos actos: control y resistencia.
Por detrás, Hellen Chepkorir (2h23’48) completa el podio tras una carrera regular, siempre cerca, pero sin opciones reales de pelear por la victoria. El top 10 confirma la densidad. Faith Chepkoech (2h28’10) supera por un suspiro a Tegest Ymer (2h28’15), mientras Mary Zeneida Granja (2h28’29) y la estadounidense Lindsay Flanagan (2h28’34) completan un grupo muy compacto.
La mirada francesa, entre aprendizaje y metas alcanzadas
Para los franceses, la jornada dejó varios matices. Decimotercero al final, Valentin Marchand cruza la meta en 2h28’08, en una carrera cuyo ritmo elevado desde la salida deja poco margen para improvisar. Una actuación que encaja en una trayectoria de progresión, sobre un recorrido que no perdona las imprecisiones. En la carrera femenina, Marion Simonin baja de las tres horas (2h59’18) y termina en la 19.ª posición. Una barrera simbólica, siempre cargada de emoción, especialmente en un maratón donde la regularidad sigue siendo la clave.