¿Qué comer la víspera de un maratón?

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Por Linford Dirou

Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026

Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026

¿Qué comer la víspera de un maratón?
© Jonathan Biche / ASO

Mañana es un día grande: te dispones a correr un maratón. Ya está todo listo, solo quedan los últimos ajustes, incluida la alimentación de la víspera. ¿Qué conviene comer y qué alimentos es mejor evitar? Te lo contamos todo.

Un maratón exige energía. Aunque lo ideal es mantener una alimentación sana y equilibrada durante toda la preparación, la semana previa resulta clave para llegar con todas las garantías al día de la carrera. La idea que debe guiarte es sencilla: nada de excesos, apuesta por la ligereza. No se trata de pasar hambre, sino de asegurar unas reservas suficientes de glucógeno sin pasarse, porque podría perjudicar tu sueño.

La última comida del día anterior debería incluir, por tanto, hidratos de carbono no integrales para favorecer el confort digestivo. Quinoa, arroz, pasta o patata cocida tienen cabida en el plato. Come hasta saciarte, pero sin repetir por gula. El estómago no está preparado para recibir raciones enormes la víspera del esfuerzo. En esta comida, evita las guarniciones demasiado grasas como los alimentos fritos o empanados, así como las salsas pesadas o demasiado picantes. También conviene prescindir de los alimentos ricos en fibra, como las legumbres o las verduras crudas. Puedes optar por verduras «cocidas» y elegir las que aportan fibras poco irritantes, como zanahorias, judías verdes, endivias, remolacha o calabacín.

En la cocina, la víspera del maratón no es momento de improvisar recetas nuevas. Limítate a lo que tu cuerpo ya está acostumbrado a asimilar. Lo ideal es terminar de cenar dos horas antes de acostarte. Así te resultará más fácil conciliar el sueño.

En cuanto a las bebidas, olvídate del alcohol, el té y el café, que podrían afectar a la calidad del sueño. El alcohol deshidrata y ralentiza la síntesis de glucógeno muscular.

Con estos consejos, ya estás listo para sentarte a la mesa antes de salir a recorrer los 42,195 km que te esperan al despertar.