Correr con animales: cuando el ser humano corre con sus compañeros... o contra ellos
El ser humano corre desde hace millones de años, en grupo o en solitario. Aunque ahora lo hacemos por placer y ya no para cazar, la resistencia sigue siendo nuestra principal cualidad física y probablemente nos ayudó a sobrevivir a lo largo de los siglos. Los bípedos también domesticaron muy pronto animales de todo tipo. Desde siempre, algunas personas han creado un fuerte vínculo afectivo con ellos y quieren compartir momentos intensos a su lado. ¿Qué mejor manera de hacerlo que practicar su pasión, correr, junto a su mascota o enfrentarse a los cuadrúpedos?
Gaya, la inseparable compañera de entrenamientos del atleta internacional Yoann Kowal
Muchos atletas, aficionados o profesionales, disfrutan de correr con su perro. Es el caso del especialista francés en 3000 m obstáculos Yoann Kowal, seis veces campeón de Francia de élite en 1500 m y 3000 m obstáculos, además de campeón de Europa en esta última disciplina. Su perra, Gaya, es tan conocida como el atleta, ya que con los años se ha convertido en una auténtica mascota del atletismo francés.
Durante trece años, la pastora australiana acompañó a Yoann Kowal a diario en sus entrenamientos, salvo cuando tocaba sesión en pista, y a veces incluso dos veces al día, también en invierno. Yoann Kowal ha contado en varias ocasiones que Gaya era una de sus fuentes de motivación y que desempeñó un papel importante en su progresión como corredor. La perra era imbatible en las sesiones de cuestas y, además, podía correr unos cien kilómetros por semana. Un estímulo de primer nivel para llevar a su dueño hasta la élite, desde los Juegos Olímpicos hasta los Campeonatos de Europa y del Mundo.
Gaya tiene incluso su propia cuenta de Instagram, @gaya_run. Ya retirada, la fiel amiga del atleta lo acompañó en varias concentraciones, especialmente en Font Romeu, y también en los Interclubs, el campeonato francés de clubes de atletismo, para alegría del resto de corredores.
Gobi, el primer animal que corrió oficialmente el Maratón de París con dorsal
En 2019, Dion Léonard, un australiano apasionado por las carreras de larga distancia, corrió el Maratón de París junto a su perra Gobi. Fue la primera vez en la historia del evento: Gobi se convirtió así en el primer animal en tomar oficialmente la salida en la capital francesa.
Su encuentro parece sacado de una película emotiva. En 2016, el corredor participaba en el Ultra Trail Gobi March, disputado en el corazón del desierto de Gobi, en China. Una prueba de seis etapas, cada una de ellas equivalente a un maratón al día. En la segunda etapa, un pequeño perro callejero se unió a Dion Léonard y ya no se separó de él hasta el final de aquella larga carrera.
El ultrafondista se encariñó con el animal y decidió llevarlo a su casa, en Escocia, para adoptarlo. Dion Léonard se negó a abandonar a Gobi, que parecía haberlo elegido, aunque no entendía por qué ella se había encariñado con él y no con otro corredor. Las dificultades administrativas y económicas para llevarse al perro eran enormes, pero el australiano no se rindió. Creó una campaña de financiación que funcionó a las mil maravillas y la historia llegó a medios de todo el mundo. El corredor regresó entonces a China para recuperar a Gobi. La perra se perdió y después fue atropellada por un camión; todas las esperanzas de encontrarla con vida parecían esfumarse, hasta que Dion consiguió seguir su rastro y reunirse con ella para adoptarla definitivamente. A partir de entonces, la perra se convirtió en su compañera de entrenamientos y competiciones.
Así fue como el dorsal 4915 del Maratón de París 2019 fue asignado a Gobi, que sin duda emocionó a la multitud de corredores.
Correr con burros, una disciplina con todas las letras
¿Qué país, aparte de Estados Unidos, podía proponer una carrera por parejas con... un burro? El Pack Burro Racing, literalmente «carrera con burro de carga», es un concepto estadounidense con 80 años de historia que ha llegado a Francia, concretamente a Normandía. La prueba original, convertida en deporte nacional, rinde homenaje a los burros que transportaban el material de los buscadores de oro estadounidenses y a la vida de estos últimos.
En Francia, la primera edición se celebró el 16 de marzo de 2024 en Moyaux, impulsada por la asociación Western Pack Burro Racing France. El principio es sencillo: cada corredor va unido a un burro mediante una cuerda durante todo el trail de 7 km. El objetivo es superar a las demás parejas de humano y burro. Hay reglas muy precisas. Por ejemplo, está prohibido soltar la cuerda del burro que acompaña al corredor o tocar a los demás animales. Cualquier maltrato animal está, por supuesto, prohibido, y un veterinario examina a los animales para asegurarse de ello. Si no se cumplen estas condiciones, la pareja queda descalificada.
Por sorprendente que pueda parecer, los burros son capaces de recorrer grandes distancias a buen ritmo. El burro procede de las llanuras desérticas del norte de África, donde puede trotar hasta 60 km al día en busca de alimento. Desde su domesticación, ya no tiene que enfrentarse a esas exigencias. Sin embargo, corre el riesgo de sufrir obesidad debido a la falta de ejercicio y a una alimentación demasiado rica. A menudo se le deja en un prado y no recibe el mismo trato que un caballo, aunque es perfectamente capaz de recorrer muchos kilómetros. Hacer correr al burro es la mejor manera de mantenerlo en buena forma.
Para la asociación, esta carrera sirve para despertar el interés del público por unos animales a menudo olvidados, víctimas del maltrato y de los prejuicios. Si buscas un nuevo compañero para tus tiradas largas, solo te queda adoptar un burro...
Man vs Horse Marathon, cuando el ser humano se mide con los caballos
La Man vs Horse, o literalmente Hombre contra Caballo, es una carrera de 35 km que se celebra desde 1980 en Llanwrtyd Wells, Gales. El recorrido combina carreteras, senderos forestales y tramos técnicos por páramos, marismas, arroyos y montañas. La idea es diseñar un trazado que favorezca unas veces a los humanos y otras a los caballos.
En la primera edición tomaron la salida 35 corredores y 8 équidos. Hoy, cada año participan más de 700 corredores y 60 caballos montados por sus jinetes. La idea nació de una apuesta entre el dueño de un pub y un criador de caballos. El primero sostenía que un humano podía vencer a un caballo en un recorrido accidentado si la distancia era suficientemente larga; el segundo defendía lo contrario.
El ser humano ha ganado 3 ediciones, en 2004, 2007 y 2022, con ventajas de entre 2 y 11 minutos. Hubo que esperar 25 años para que un corredor derrotara a los caballos participantes.
The Running of the Llamas, una fiesta en torno a las llamas con una carrera como protagonista
Durante 20 años, la pequeña ciudad de Hammond, en Wisconsin, vibró al ritmo de The Running of the Llamas, una carrera tan insólita como festiva. Hasta 2016, cientos de visitantes, algunos disfrazados, acudían cada año para celebrar a estos animales tan entrañables con desfiles, actividades y juegos para todas las edades.
¿El plato fuerte? Una carrera en la que llamas y propietarios competían por la calle principal, entre sprints desenfrenados y animales poco dispuestos a colaborar, ante las carcajadas del público. El evento fue tan popular que dejó su huella en las paredes de la ciudad... y en The New York Times.
¿Y el premio para el ganador? ¡Un cubo de lechuga y gloria eterna!
El secreto de los bípedos para aventajar a los demás animales está en nuestra capacidad de sudar. Podemos regular la temperatura corporal mediante la sudoración sin tener que detenernos, a diferencia de los caballos y otros animales, que están obligados a hacer una pausa cuando su temperatura sube demasiado. Por eso los humanos tienen ventaja cuando hace más calor, como ocurrió en 2007. Además, antes, durante y después de la prueba se realizan rigurosos controles veterinarios para comprobar el estado de salud de los animales.