¿Correr un maratón haciendo malabares? El increíble récord mundial del belga Benjamin Balbeur

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Por Clément Laborieux

Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026

Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026

¿Correr un maratón haciendo malabares? El increíble récord mundial del belga Benjamin Balbeur

Correr un maratón ya es todo un desafío. ¿Hacerlo mientras haces malabares con tres pelotas durante 42,195 km? Parece casi irreal. Pero mantener un ritmo de 3:59 min/km es una proeza fuera de lo común. Benjamin Balbeur, un corredor belga de 36 años, logró esta hazaña insólita en el Maratón de Namur 2025. ¿El resultado? Un nuevo récord mundial en 2 h 47 min 52 s. Y todo sin dejar caer las pelotas, o casi.

Cuando correr y hacer malabares se dan la mano

Para Benjamin Balbeur, corredor belga originario de Bouraing, correr y hacer malabares no son simples aficiones: son dos disciplinas que combina con pasión. «Me gusta correr y me gusta hacer malabares. Vi que existía un récord mundial de maratón haciendo malabares. El tiempo que había que batir era de 2 h 50 min, exactamente mi mejor marca en maratón. Así que me lancé», contaba después de la carrera.

Y acertó. No solo consiguió bajar de la simbólica barrera de las 2 h 50 min, sino que además rebajó el récord en más de dos minutos, cruzando la línea de meta en 2 h 47 min 52 s, con un ritmo medio de 3:59 min/km. Para un corredor popular, es una actuación impresionante. Para un malabarista maratoniano, resulta sencillamente alucinante.

Las pelotas (casi) siempre en el aire

La disciplina se llama «joggling» —contracción de jogging y juggling— y exige cumplir una regla estricta: mantener las tres pelotas en movimiento durante toda la carrera. Cada caída obliga a detenerse, retomar los malabares y continuar después la carrera. En Namur, Benjamin tuvo que hacerlo dieciséis veces. Seis de ellas, en los tres últimos kilómetros. Y es que el recorrido estaba lejos de ser rápido: 299 m de desnivel positivo y 293 m de desnivel negativo.

«La carrera empezó como un tiro, todo iba bien hasta el kilómetro 25. Pero después perdí las sensaciones y las piernas empezaron a pesar. Con el cansancio, resulta difícil mantener la concentración en los movimientos», explica. A 1,5 km de la meta, incluso estuvo a punto de caerse. Pero resistió. Porque, más allá del crono, había un objetivo: convertirse en finisher.

Un récord, pero sobre todo una aventura humana

Este maratón quedará grabado en la memoria de Benjamin, no solo por el reto que superó, sino también por el entusiasmo que acompañó toda la aventura. «Más de 50 amigos y familiares vinieron a animarme a lo largo del recorrido. Fue el ambiente del grupo lo que me llevó en volandas», cuenta después de cruzar la línea de meta, todavía emocionado por su actuación.

Su tiempo le situó octavo de la clasificación general del maratón, pero lo que el corredor de Beaurain retiene sobre todo es la aventura humana. Las miradas sorprendidas de los espectadores, los divertidos ánimos de los niños, las manos tendidas, los gritos de apoyo en cada cambio de ritmo… Todos esos pequeños momentos que convierten el maratón en algo más que un simple esfuerzo en solitario.

Aunque el récord no está homologado oficialmente por Guinness World Records, la actuación es completamente real. Sobre el papel, la anterior plusmarca estaba en manos del canadiense Michal Kapral, con 2 h 50 min 12 s en 2014. Benjamin ha llevado los límites del joggling un poco más lejos, cumpliendo las reglas en una carrera medida y cronometrada.

Para él, sin embargo, este reconocimiento «oficial» es secundario. «Lo importante era el reto personal. Siempre me ha gustado salir de los caminos trillados. Probé a hacer trail mientras hacía malabares y vi que no perdía demasiado tiempo… Así que pensé: ¿por qué no un maratón?»

Benjamin no piensa colgar las zapatillas. ¿Su próximo objetivo? Un triatlón, previsto este verano en el Moulin de Boiron. Nuevo deporte, nuevo terreno de juego… pero las mismas ganas de superarse.


La historia de Benjamin Balbeur es la de un corredor diferente, alguien que recuerda que correr también puede ser un espacio para expresarse, jugar y crear. Al mezclar disciplina deportiva y una forma de diversión poco convencional, acaba de escribir una nueva página en la historia del running. Una página que hace sonreír… y anima a creer que, a veces, basta con atreverse para lograr lo imposible. Incluso un récord mundial en la distancia reina haciendo malabares.

Todos los resultados del Maratón de Namur 2025