El equipamiento imprescindible para correr
En Francia, alrededor de 12,5 millones de personas corren, el 25 % de la población. Correr es uno de los deportes más accesibles: basta con salir de casa y no exige demasiado material ni una gran inversión. Eso sí, elegir bien el equipamiento resulta fundamental para practicar running reduciendo el riesgo de lesiones. En Marathons.com repasamos lo imprescindible para correr.
El equipamiento importa
Contar con un buen equipamiento para correr es importante, aunque no tengas pensado disputar los próximos Campeonatos del Mundo. Tanto si quieres empezar a correr como si vas a preparar un maratón, tendrás que añadir algo de material a tu armario deportivo. El equipamiento no lo es todo para rendir, aunque hoy algunas tecnologías permiten potenciar el rendimiento de los atletas, pero sí ayuda a mejorar la comodidad y optimizar los entrenamientos. Un material desgastado o inadecuado puede estar en el origen de algunas lesiones. Equiparse bien para correr cobra todo su sentido. Además, hay que estar preparado para la meteorología, tanto si hace mucho calor como si hace mucho frío.
El material de un corredor
✔ Las zapatillas de running
Las zapatillas de running son la pieza clave para correr. Aunque algunos atletas corren descalzos, como el legendario campeón Abebe Bikila, la gran mayoría de los aficionados al running tiene al menos un par de zapatillas. La principal ventaja de llevarlas es la comodidad: proporcionan amortiguación bajo el pie en cada impacto contra el suelo.
Desmontemos el mito de una vez por todas. No existe un par mejor que todos los demás. Cada corredor tiene sus zapatillas ideales, porque cada uno presenta unas características propias: el pie, el historial de lesiones, el peso, los objetivos… Lo importante es encontrar el modelo que encaje con tu práctica y tu perfil. El mejor consejo es acudir a una tienda especializada: después de varias pruebas, sus profesionales podrán orientarte hacia el par adecuado.
Según el nivel, la experiencia y los objetivos, algunos corredores adoptan una estrategia de rotación de zapatillas. La idea es alternar varios pares, cada uno con características diferentes y pensado para un tipo de entrenamiento: resistencia básica, competición, sesiones largas… Las ventajas son numerosas: limitar el desgaste de las zapatillas, aprovechar al máximo las tecnologías y características técnicas de cada par y reducir el riesgo de lesión. Eso sí, esta estrategia exige un cierto presupuesto para zapatillas. También se puede practicar running perfectamente sin rotar varios pares.
✔ La ropa de running
El otro elemento clave del equipamiento para correr es la ropa. Por una razón muy sencilla: no corremos desnudos. Bueno, si alguien lo hace, no es asunto nuestro. Para salir a correr, con una camiseta, un pantalón corto, ropa interior y un par de calcetines ya tienes, en general, lo necesario. Una vez más, todo gira en torno a la comodidad y la optimización. Las condiciones meteorológicas son el principal motivo para apostar por una buena equipación, pero no el único. Para correr cómodamente necesitas prendas adecuadas. Una mala elección puede provocar rozaduras e irritaciones, algo poco recomendable cuando acumulas varios kilómetros por semana. Y correr también significa sudar. Las marcas deportivas ofrecen hoy prendas bastante ligeras y, sobre todo, fabricadas con tejidos que permiten evacuar el sudor. Pantalón corto, camiseta, mallas, camiseta de tirantes… Hay opciones para todos los gustos y presupuestos.
✔ Los accesorios y dispositivos tecnológicos
Para los apasionados del material y quienes buscan optimizar su preparación, la tecnología puede completar el equipamiento básico del corredor. Medir, analizar y probar: los relojes GPS forman parte del material imprescindible para muchos corredores. Desde un reloj inteligente sencillo hasta una auténtica herramienta de entrenamiento, cada perfil puede encontrar el modelo que mejor le encaje. Para medir la frecuencia cardiaca durante los entrenamientos, muchos corredores conectan el reloj a una banda de frecuencia cardiaca. Es una herramienta fundamental si quieres respetar al milímetro tus zonas de intensidad.
Para mejorar la comodidad y optimizar el entrenamiento, existen otros accesorios, como los distintos dispositivos de recuperación: rodillos, pelotas o pistolas de masaje, calcetines de recuperación y aparatos de electroestimulación.
Por último, algunos pequeños accesorios también pueden resultar útiles: un soporte para el móvil, un cinturón de hidratación, soft flasks, guantes, gorros, gorras, manguitos, gafas y muchos más…
Adapta tu equipamiento de running
Está muy bien tener un armario de running bien surtido, pero aún hay que saber utilizar correctamente el material. El corredor debe adaptar su equipamiento al tipo de entrenamiento, al terreno y a las condiciones. Esto se aplica especialmente a las zapatillas. Si quieres sacar todo el partido a las características de un modelo, lo ideal es reservarlo para el terreno y el entrenamiento adecuados. Por ejemplo, para las sesiones específicas o de intensidad conviene elegir unas zapatillas dinámicas, posiblemente con placa de carbono, en lugar de un modelo más confortable. Así se limita la aparición de lesiones y se retrasa el desgaste del calzado. Muchos corredores cometen el error de comprar unas zapatillas que no se adaptan a su práctica.
Adaptar el equipamiento también significa encontrar el mejor equilibrio según la meteorología. Cuando llueve, las prendas impermeables pasan a primer plano. Si aprieta el calor, llega el turno del pantalón corto y la camiseta de tirantes.
Como ves, el equipamiento imprescindible para correr es bastante básico: pantalón corto, camiseta y un par de zapatillas. Con este material basta para practicar running. Para mejorar la comodidad y optimizar el entrenamiento, conviene añadir ropa y accesorios. Adapta tu equipamiento a las condiciones y al tipo de entrenamiento que vayas a realizar.