Preparación mental: correr bien también se juega en la cabeza
Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026
Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026
Para rendir en una carrera, o incluso sacar adelante un entrenamiento exigente, no basta con tener unas piernas de fuego y un VO2 máx por las nubes. También hay que afilar la mente para acercarse a los propios límites, afrontar el estrés de la competición y gestionar el dolor físico. Demasiado olvidada, la preparación mental es una herramienta de enorme valor.
Seamos campeones o corredores de domingo, corremos no solo con el cuerpo, sino también con la mente. Al igual que las capacidades físicas, los recursos mentales están desigualmente repartidos: algunos tienen una fortaleza mental extraordinaria que les permite superar la mayoría de las dificultades; otros alcanzan antes sus límites, tienden a desanimarse y se dejan arrastrar por sus emociones. Aun así, para todos, la preparación mental es una herramienta que permite seguir progresando. Sea cual sea vuestro perfil y vuestro objetivo, una buena preparación mental os aportará beneficios.
‘1 –– ¿Qué es la preparación mental?
En el ámbito de la psicología, los prejuicios, y también los miedos, son tan resistentes como los pies de un corredor incansable. No, no se va al psicólogo únicamente cuando hacen falta antidepresivos o se sufre un burnout. La preparación mental del deportista no consiste en tumbarse en un diván para hablar de los traumas de un runner frustrado, sino en desarrollar habilidades mentales y cognitivas para optimizar el rendimiento, la autonomía y el disfrute durante la práctica deportiva. Incluye un amplio abanico de técnicas: programación neurolingüística (PNL), visualización, hipnosis, autosugestión, sofrología…
‘2 –– ¿Por qué recurrir a la preparación mental?
✓ Para disfrutar de vuestra pasión deportiva de forma saludable
Entrenar para una carrera exige organizarse a diario, invertir tiempo y energía, e incluso hacer auténticos sacrificios. Sin embargo, preparar un maratón, una media maratón o un 10K no significa que haya que destrozar la vida familiar, social y profesional. Hay que encontrar el equilibrio adecuado entre las distintas parcelas de la vida: trabajo, familia, amigos y deporte. También conviene tener presente que los problemas de una parcela repercuten necesariamente en las demás. Así, si tenéis dificultades en el trabajo, es muy probable que vuestro rendimiento deportivo se resienta.
✓ Para alcanzar vuestros objetivos
Definir el objetivo adecuado, adoptar una actitud mental positiva, saber concentrarse, superar el estrés… Las técnicas de preparación mental ofrecen herramientas variadas para gestionar mejor los distintos factores que intervienen en el rendimiento.
✓ Para gestionar el estrés
Cuando el estrés ayuda a superarse, hablamos de «buen estrés». En cambio, cuando paraliza y hace perder el control, se trata de «mal estrés», y hay que aprender a gestionarlo. La preparación mental ofrece soluciones eficaces para llegar más sereno a la salida de una competición o afrontar una sesión difícil.
✓ Para gestionar las variaciones en vuestro estado de forma
No, no podéis estar a tope todos los días, ni en cada momento. El estado de forma puede bajar de un día para otro, de un kilómetro al siguiente. Y entonces el ánimo tiende a hundirse… a menos que tengáis algunos recursos para superar las variaciones de la forma física. Aprender a escuchar el cuerpo, cuidar una molestia, descansar sin sentirse culpable, aguantar el chaparrón hasta que pase el bache o incluso sobrellevar un periodo de reposo obligado por una lesión: la preparación mental es una aliada extraordinaria.
✓ Para correr por las razones adecuadas
«¿Por qué me hago esto? ¿Qué hago aquí?» Si alguna vez os planteáis este tipo de preguntas, puede ser útil recurrir a algunas herramientas de preparación mental. Gracias a ella, tendréis claro por qué corréis y las dudas seguramente perderán fuerza.
‘3 –– ¿Cómo se practica la preparación mental?
Existen multitud de libros dedicados a la preparación mental del deportista y numerosos coaches que ofrecen seguimiento presencial o a distancia. Como la profesión de «preparador mental» o «coach mental» no está regulada, cualquiera puede atribuirse ese título. Antes de comprar un libro o pagar unas sesiones, informaros sobre las competencias reales y la formación del supuesto coach. Existen formaciones universitarias en este ámbito, como másteres STAPS con especialización en preparación mental y psicológica o diplomas universitarios especializados en preparación mental, pero también numerosos centros que ofrecen títulos de rigor muy dispar. Aplicad el espíritu crítico y quizá empezad comprando uno o dos libros: la inversión económica será menos arriesgada.
Ejemplo: superar un bajón gracias a la preparación mental
Estáis compitiendo y todo va bien cuando, de repente, sufrís un bajón. El ritmo cae, el crono se dispara y el ánimo se hunde. Se pone en marcha una espiral infernal: vais más despacio, así que perdéis la moral, y como el ánimo cae, vais todavía más despacio.
Para frenar la emoción negativa («soy un desastre, no lo conseguiré, no acabaré la carrera en el tiempo previsto, voy a abandonar, estoy cansado…»), hay que volver a centrarse y recuperar la concentración. La preparación mental propone, entre otras cosas, repetirse como un mantra: «aquí y ahora», mientras fijáis la atención en lo que estáis haciendo, es decir, correr. Concentraos en las 20 zancadas siguientes, contadlas, en el braceo, en los olores que percibís y en el sonido de vuestras pisadas sobre el suelo. Respirad profundamente, conscientes del aire que entra y sale de los pulmones, y visualizad su recorrido por el cuerpo.
Concentrarse en la acción y en las percepciones permitirá que los pensamientos negativos se alejen y que las emociones se calmen. El resultado: atravesaréis el bache con más serenidad y rapidez… y quizá hasta podáis volver a apretar el ritmo.
La preparación mental forma parte de las herramientas que todo corredor debería tener en su arsenal de estrategias de entrenamiento. Es una aliada para fortalecer la mente y, más allá de su aplicación en el deporte, permite vivir mejor, sencillamente.