Tres preguntas clave antes de correr un maratón

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Por Charles-Emmanuel Pean

Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026

Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026

Tres preguntas clave antes de correr un maratón

Estas son las tres preguntas clave que debes hacerte antes de embarcarte en la preparación de un maratón y, más aún, antes de reservar tu dorsal… Entonces, ¿estás realmente preparado?

No hay duda: el maratón es el Santo Grial del corredor, ese objetivo que despierta una mezcla de motivación, estrés y, hay que reconocerlo, auténtica angustia en algunos momentos. Como todo mito que se precie, el maratón suele parecer inalcanzable. El camino hasta la meta es como el de Indiana Jones: lleno de trampas, obstáculos y enemigos… Sin embargo, con los ingredientes adecuados, el maratón está al alcance de todos los héroes cotidianos. Evidentemente, correr 42,195 km en un tiempo estratosférico no está al alcance de cualquiera, pero completar la distancia es un objetivo realista si estás dispuesto a poner los medios y a definir un proyecto serio. ¿Empezamos?

¿De verdad me apetece?

Vamos directos al asunto. Las ganas. Los expertos en preparación mental distinguen dos tipos de motivación:

– La motivación intrínseca, es decir, la que está vinculada a la propia actividad deportiva: el placer de correr, la satisfacción de progresar, el deseo de conocer mejor tus límites físicos y mentales…
– La motivación extrínseca, es decir, la que está relacionada con las consecuencias de la actividad. Correr deja de ser un fin en sí mismo y se convierte en una forma de obtener el reconocimiento de alguien cercano, conseguir una medalla de finisher, ganar a un amigo o despertar la admiración de tu pareja…

Para que tu compromiso sea sólido y duradero, lo ideal es alimentar primero una motivación intrínseca y solo después una extrínseca. Si disfrutas de verdad entrenando, tendrás más posibilidades de completar tanto la preparación como el propio maratón. Hay que hacerse una pregunta crucial: ¿por qué voy a afrontar este reto? ¿Qué razones me impulsan a aceptar este desafío? Tus respuestas te permitirán valorar la fuerza, o la debilidad, de tu motivación.

¡Siempre es mejor saber por qué hacemos las cosas!

¿Estoy dispuesto a poner los medios para alcanzar mi objetivo?

maratón

Un reto de maratón se parece un poco a los propósitos de Año Nuevo: uno se dice que lo hará, pero enseguida vuelve a caer en los malos hábitos. Y no hay nada peor que embarcarse en un desafío y darse cuenta a mitad de camino de que no va a salir adelante. En esos casos, abandonas el intento o, peor aún, te presentas en la línea de salida de todos modos… y corres directo hacia el abandono. ¡Menudo golpe para la autoestima! Antes de enfrentarte a un fracaso, es mejor hacerse la siguiente pregunta: ¿estoy dispuesto a poner los medios para alcanzar mi objetivo? ¿Estoy dispuesto a dedicar el tiempo necesario a entrenar, adoptar otro ritmo de vida y nuevos hábitos alimentarios, y asumir ciertas limitaciones? Si la respuesta es dubitativa, quizá sea preferible fijarte otro reto, menos absorbente y menos exigente. ¿Por qué no una media maratón? ¿O una carrera de obstáculos con tus amigos? Si la respuesta es claramente «sí», no debes convertirte exclusivamente en un futuro maratoniano durante la preparación. Debes seguir siendo una persona completa: un padre o una madre, un hijo o una hija, una pareja, un amigo, un compañero de trabajo…

Si tu objetivo de maratón te aleja de todo lo demás, párate cinco minutos y reflexiona. ¿Es realmente sensato?

¿Es el momento adecuado?

preguntas sobre el maratón

Una carga de trabajo descomunal, las vacaciones de verano en familia, un proyecto importante que cerrar… Las razones son variadas, pero todas implican falta de disponibilidad, tanto material como psicológica. Y para afrontar con éxito un reto de maratón, ambas son imprescindibles. La mejor opción es coger un calendario e identificar los periodos en los que sabes que no podrás seguir correctamente un plan de entrenamiento ni mantener unos hábitos de vida saludables. También es importante señalar los momentos en los que sueles estar más cansado: algunos sufren un bajón en otoño, otros soportan mucho estrés al comenzar el curso escolar… Una vez localizados esos periodos, podrás identificar las ventanas disponibles para encajar las semanas de preparación y programar tu maratón. Este pequeño trabajo de planificación también te permitirá filtrar la amplísima oferta de carreras disponibles. Pero ese es otro tema, largo por cierto…