Los fallos clásicos al inscribirse online
Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026
Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026
Inscribirse a una carrera es fácil. Bueno… en teoría. En la práctica, la cosa puede acabar en sainete. Un clic demasiado rápido, una casilla mal marcada, una web en neerlandés y, de repente, estás inscrito en el maratón de Reykjavik con una camiseta XXL cuando tú solo querías correr tranquilamente el 10K de tu barrio. Sí, las inscripciones online a veces deparan más giros que una media maratón bajo la lluvia.
✓ Hemos preparado un top 10 de los fallos más habituales, y algo embarazosos, al comprar un dorsal. ¿No te habrá pasado ya alguna de estas historias? Para la próxima inscripción, toca estar alerta y revisar cada paso.
Equivocarse de fecha
La experiencia de 2024 fue tan buena que era imposible no repetir en 2025, pero la fecha no coincide exactamente con la del año anterior. Sin prestar demasiada atención, completas la inscripción para 2025 y entonces llega el problema: este año la carrera cae el mismo día que la boda de tu mejor amigo. Y tú eres el padrino. La única solución: correr con el ramo.
Elegir mal la talla de camiseta
No hay manera de saber si las camisetas son unisex o no. Ante la duda, una M debería servir. Meses después, una vez cruzada la línea de meta, recuerdas la casilla que marcaste. Pides la talla M y te responden que solo quedan camisetas de hombre, y que además tallan bastante grandes. Perfecto… ya tienes un camisón nuevo.
Elegir la distancia equivocada
Qué eventazo: 5K, 10K, media maratón, maratón… ¡hay una distancia para cada par de piernas! Tú querías hacer la media, claro. Pero entre la emoción y ese maldito menú desplegable, te has inscrito… en el maratón. Y no te das cuenta hasta tres semanas antes.
El problema: has entrenado para 21 km. No para 42. ¿La reacción normal? Enfurruñarte. Llorar. Maldecir al ordenador. Y luego decirte: «Venga, con geles, una buena playlist y una mentalidad de titanio… esto sale». Bueno, quizá.
Confundir «Nombre» y «Apellidos»
La web está en inglés, con sus famosos “Name” y “Last Name” que consiguen despistar a cualquiera. Mezclas un poco todo, haces clic en validar… y listo, la inscripción está hecha. Pero al recoger el dorsal llega la sorpresa: también marcaste la casilla “nickname”, pensando que era un simple comentario, y escribiste «1rst 42K». ¿El resultado? En lugar de animarte por tu nombre, todo el mundo sabrá que es tu primer maratón. ¡Que la fuerza te acompañe!
La web en otro idioma
No hablas neerlandés, pero haces clic igualmente. Rellenas todo a ojo, como si estuvieras en un escape room. Crees haber marcado «camiseta S», pero has confirmado «opción de cerveza sin alcohol más donación a la asociación de patos de Ámsterdam». Enhorabuena.
Olvidarse de validar
Lo tenías todo listo. Datos bancarios, talla elegida, consentimiento para venderle tu alma al patrocinador… pero te olvidas del clic final en la aplicación del banco. Resultado: no hay inscripción. Y no te das cuenta hasta el día anterior, mientras te preguntas por qué nunca recibiste el correo de confirmación. El cerebro también necesita calentar.
El maldito PPS
La inscripción solo es válida y queda completa cuando se añade el documento del Parcours de Prévention Santé. No tienes tiempo de ocuparte, la web falla… Qué remedio, la inscripción tendrá que esperar. Maldito PPS.
Una errata
Tienes tantas ganas de inscribirte que vas demasiado rápido con el teclado y la errata pasa desapercibida. Solo al recibir el correo de confirmación descubres que has intercambiado dos letras. Resultado:
tu nombre pasa a ser «Palu» en lugar de Paul y tu apellido se convierte en «Mongole» en vez de Mangale… En fin, qué se le va a hacer. No te reconoce nadie, ni siquiera tú. Y tampoco pasa nada si el speaker te presenta como un corredor de trail tibetano.
Inscribirse a la carrera equivocada
Unos amigos hablan de un maratón festivo, con disfraces, avituallamientos de lujo y bebidas. El Marathon du Médoc es dentro de cuatro meses. Seguro que hablan de ese, porque tampoco hay miles de maratones con esas características. Pues no. Bueno, sí… No es el Marathon du Médoc; resulta que hay un montón de carreras parecidas. Marathon du Beaujolais, Marathon de la Bière… No es la inscripción para la carrera correcta, pero promete ser divertido.
Una lista de espera interminable
Lo tenías apuntado en la agenda y todo: listo para la apertura de inscripciones y conectado a la hora exacta. Parecía imposible que no consiguieras dorsal al abrirse el plazo, pero… la carrera ha sido víctima de su propio éxito. A pesar de estar en la web a las 9:02, los dorsales vuelan en pocos minutos y acabas en el puesto 207 de la lista de espera. Paciencia, todo irá bien.
Venga, admítelo: al menos una de estas peripecias te ha pasado. Y si no… ¡más vale andarse con cuidado en la próxima inscripción!
En fin, sí, las aventuras al inscribirse son muchas, pero todo acaba saliendo bien. Una vez comprado el dorsal, llega el momento de preparar la carrera y correrla: las mejores etapas.