Mike Studer, el hombre que corrió un maratón bajo el agua
Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026
Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026
En 2021, el estadounidense Mike Studer batió el récord del maratón… bajo el agua, en 3 h 44 min 52 s. Una proeza física increíble, teniendo en cuenta que el agua ofrece 800 veces más resistencia que el aire. Cada zancada exige un esfuerzo descomunal. El científico Mike Studer aceptó el reto por una causa que le tocaba de cerca.
Récords de todo tipo y retos improbables
En el último siglo se han intentado los retos más disparatados, y la lista no deja de crecer. Los hitos históricos siguen cayendo. Todavía recordamos la hazaña del austriaco Felix Baumgartner en 2012, cuando saltó desde la estratosfera y rompió la barrera del sonido en caída libre. En 2018, el inglés Ross Edgley nadó 1.780 km alrededor del Reino Unido en 157 días, pese a las medusas, el frío y las corrientes. El running no es una excepción. En 2019, Jasmin Paris ganó las Barkley Marathons, una de las carreras más duras del mundo (160 km y 18.000 m de desnivel por los bosques de Tennessee), al completar el recorrido… con 99 segundos de margen sobre el límite fatídico. Ese día se convirtió en la primera mujer en terminar la prueba en 10 años. El corredor de origen griego Yiannis Kouros, mencionado recientemente en el relato sobre Cliff Young, todavía ostenta el récord de distancia en 48 horas: 473,495 km, el equivalente a 11 maratones seguidos… Su récord data de 1996 y aún no ha sido superado. La hazaña se logró, además, en Francia, en Surgères. Hoy nos fijamos en Mike Studer, un fisioterapeuta estadounidense que en 2021 completó un maratón bajo el agua, sobre una cinta de correr sumergida, en el increíble tiempo de 3 h 44 min 52 s. Un récord conseguido en homenaje a los veteranos heridos, a través de la asociación Honor Their Sacrifice.
La hazaña de Mike Studer, un récord bajo el agua
Mike Studer, que no debe confundirse con su homónimo estadounidense, neurólogo, es especialista en rehabilitación física. Ya en 2012 había sentado las bases de este experimento con un primer intento (en el vídeo de abajo). En 2021 tenía un objetivo: bajar de las 4 horas mientras recaudaba fondos para veteranos amputados o con trastornos postraumáticos. El reto se desarrolló en una piscina de Oregón, donde Studer acumuló kilómetros sobre una cinta inclinada al 1,5 %, sumergida a 1,20 metros de profundidad. Durante casi 4 horas combatió la hipotermia, pese a que el agua estaba a 22 °C, la deshidratación y una presión demoledora para las articulaciones. A pesar de todo, y de sufrir calambres terribles desde el kilómetro 25, mantuvo un ritmo increíble de 11,3 km/h. Porque correr bajo el agua no tiene nada que ver con correr en tierra… ¿Por qué este récord, homologado por Guinness World Records, es una hazaña tan increíble?
Otro medio, otra presión
El agua ofrece 800 veces más resistencia que el aire, lo que obliga al cuerpo a gastar aproximadamente un 40 % más de energía. La flotabilidad anula parte del peso y altera la zancada. Mike Studer tenía que ajustar constantemente su postura de “carrera”. Y eso sin contar la termorregulación: en el medio acuático, el cuerpo pierde calor 25 veces más rápido, con riesgo de hipotermia incluso en agua templada. Para completar esta hazaña histórica, que todavía sigue vigente, Studer entrenó durante 18 meses y desarrolló una capacidad pulmonar fuera de lo común. Entre otras cosas, logró trabajar y reducir su frecuencia respiratoria hasta 12 ciclos por minuto, además de desarrollar una resistencia muscular específica. ¿Uno de sus secretos? Un protocolo inspirado en los Navy SEALs: sesiones de apnea, trabajo de fuerza en piscina profunda e incluso pruebas en cámara hiperbárica, una cámara estanca en la que se permanece expuesto a una presión superior a la atmosférica. Todo ese trabajo acabó dando sus frutos con un récord que será muy difícil de batir, dada la especificidad del esfuerzo.
Esperamos que este reto no sea el último de Mike Studer, o que otros soñadores… ¡y hacedores! se sumen a sus desafíos.