Running, esas promesas que hacemos eufóricos tras cruzar la meta… y luego lamentamos

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Por Mergoil Melissa

Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026

Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026

Running, esas promesas que hacemos eufóricos tras cruzar la meta… y luego lamentamos

Después de una carrera, sea cual sea la distancia, la euforia y las endorfinas toman el control en cuanto se cruza el arco de meta. Entre el cansancio, la emoción y la falta de lucidez, los corredores sueltan promesas que no salen gratis… Hemos afinado el oído y recopilado algunas de las mejores frases escuchadas después de una carrera. Seguro que se reconocen (un poco) en alguna de ellas…

Aquí va una recopilación de las pequeñas joyas que se escuchan cerca de la zona de meta de las carreras.


«Nunca más»

Tan clásica como poco creíble. Estas palabras vuelven una y otra vez a boca de algunos corredores y, sin embargo, suelen ser esas mismas personas las que reaparecen en la salida de una carrera el domingo siguiente.

«Tendría que haber hecho la otra distancia»

Arrastrado por una oleada de entusiasmo y una forma física desconcertante, el medio maratón no parecía suficiente para este corredor. Se intuye cierto arrepentimiento por no haber probado la prueba reina: el maratón.

«Estoy pletórico, repetimos el próximo fin de semana»

¿Ah, sí? ¿Seguro? Dos maratones en diez días son muchos, ¿no? Bueno… Ya te avisamos. O, al menos, lo has leído aquí.

«Venga, seguimos: el próximo reto son los 100 kilómetros de Millau»

Mmm… Un medio maratón y 100 kilómetros no son precisamente lo mismo. Aunque dicen que querer es poder.

«Nunca más asfalto»

Pero el trail también es duro, amigo. Y, además, casi siempre hay que añadir desnivel a los kilómetros.

«Seguro que puedo recortar cinco minutos»

Seguro. Pero cinco minutos en un 10K pican. ¡Ánimo: con entrenamiento, se consigue!

«Es facilísimo, puedo hacer un medio maratón sin despeinarme»

Sí, porque acompañas a tu amigo y corres a su ritmo en una carrera popular de 7 kilómetros. Entre 7 y 21 kilómetros hay una pequeña diferencia. Cuidado, no vaya a ser que el primer medio maratón te ponga en tu sitio.

«La próxima vez no correré a tope para disfrutar de verdad del ambiente»

Sabemos que no es verdad. A tope un día, a tope siempre. No vas a poder contenerte. ¿Apostamos?

«En la próxima carrera corremos juntos»

Pero todos sabemos que uno de los dos acelerará y dejará atrás al otro… Qué feo mentir.

«Repetiré el recorrido entrenando»

Falso, completamente falso. Para empezar, nunca harás 30 kilómetros solo entrenando. Y además, tu sentido de la orientación no te permitirá repetir el recorrido exactamente: acabarás perdido entre las callejuelas.

«El lunes me apunto a un club»

Motivadísimo, ya te ves entrando en el grupo élite. Luego llega el lunes. Y, curiosamente, la idea de hacer un rodaje con cuestas bajo la lluvia te atrae bastante menos.

«Esta vez sí, me preparo un plan de entrenamiento serio»

Sí, sí, un Excel con todo bien apuntado, ritmos precisos y sesiones de intervalos. Y al final acabamos otra vez corriendo «por sensaciones», con una app de entrenamiento que no abrimos desde octubre del año pasado.

«Dejo el alcohol hasta el maratón»

La promesa clásica al terminar una carrera. Dura aproximadamente hasta… la cerveza de cortesía en meta.

«No vuelvo a comer pizza antes de una carrera»

Hasta que la pasta party se convierte en pizza party la víspera de la carrera. Porque los hidratos son los hidratos, ¿no?

«Está decidido: ahora hago triatlón»

¿Por qué conformarse con correr cuando puedes nadar, pedalear y correr? Hasta que descubres que toca levantarse a las 6 de la mañana para hacer largos en la piscina un jueves.


Nos reímos, prometemos y juramos que será la última… pero siempre volvemos.
En fin, la línea de meta suele ser el lugar perfecto para escuchar frases cada cual más inverosímil. Entre la desesperación y la exageración… Aun así, tomémonos un momento para felicitar a todos esos corredores que cruzan la meta. Enhorabuena.

El calendario de maratones