Las funciones (casi) secretas de Strava que ni tus amigos triatletas conocen
Publicado el mié, 9 de septiembre de 2026
Actualizado el mié, 9 de septiembre de 2026
A menudo reducida a una red social con diario de entrenamiento, la app Strava es en realidad una navaja suiza para corredores, ciclistas y apasionados de las estadísticas. Solo hay que atreverse a explorar un poco. Algunas funciones están bien escondidas; otras, simplemente, no son muy conocidas. Aquí va una selección de herramientas discretas pero tremendamente eficaces que merecerían estar mucho más visibles.
Strava es como ese amigo en una fiesta que empieza tranquilo y que, después de un par de copas, te cuenta que habla japonés con fluidez, que ha escalado el Kilimanjaro y que tiene una receta secreta de banana bread. Detrás de su interfaz naranja chillón y sus kudos en cadena, la app esconde un buen puñado de joyas. Pequeñas funciones que no siempre reciben la atención que merecen, pero que están pidiendo a gritos su momento de gloria. Aquí tienes un top 8 de las funciones ocultas de Strava, esas que te encantará sacar en tu próxima tirada larga o en la barra de un café ciclista.
1. Flyby: revive tu actividad como si fuera una película interactiva
Un cruce fugaz durante una salida, una silueta conocida a la que adelantas en pleno esfuerzo… y la sensación de haberte perdido algún detalle. Con Flyby, Strava ofrece una reproducción animada de cada actividad y muestra a todos los usuarios con los que te cruzaste en el mismo tramo y al mismo tiempo. El resultado: una especie de repetición al estilo “cámara onboard”, en la que cada punto GPS se convierte en un avatar en movimiento.
Técnicamente, la función es brillante. Permite visualizar las trayectorias, los cruces y las diferencias de velocidad. Ideal para repasar una carrera o, simplemente, comprobar quién se quedó descolgado en la subida del día. El único requisito: los demás también tienen que haber activado la opción en sus ajustes. Flyby es Strava en modo espionaje, perfectamente inútil y, por eso mismo, totalmente imprescindible.
● Actívalo aquí: strava.com/athletes/flyby (pero la otra persona también tiene que haberlo activado).
2. Los segmentos fantasma: la otra cara del KOM
Quienes persiguen récords conocen los segmentos al dedillo. Pero pocos saben que hay cientos que no aparecen destacados por defecto. Si buceas en la pestaña “Analizar” y después entras en “Todos los segmentos”, descubres una cartografía paralela: la de los recorridos olvidados, las pequeñas cuestas cronometradas y las calles tranquilas convertidas en arenas de contrarreloj.
Estos segmentos alternativos permiten evaluarte en tramos a veces improbables o encontrarte con récords en manos de desconocidos con nombres indescifrables. Sobre todo, ofrecen una visión más orgánica del rendimiento, lejos de las clasificaciones más expuestas. Una oportunidad para competir… únicamente contra ti mismo.
● Consejo: entra en “Analizar” después de una salida y haz clic en “Todos los segmentos” para descubrir joyas locales.
3. Fitness & Freshness: tres curvas para entender tu cuerpo
Disponible únicamente con la suscripción de pago, este gráfico permite seguir la evolución de tu estado de forma semana a semana. Tres curvas, las de forma, fatiga y carga de entrenamiento, se cruzan como un panel de control aéreo y revelan los picos de intensidad, las fases de sobrecarga o los periodos de riesgo.
La herramienta está pensada para quienes disfrutan planificando: los que preparan una fecha importante, vuelven de una lesión o simplemente buscan equilibrar carga y recuperación. Muy clara a nivel visual, ofrece una lectura transparente de la relación entre el esfuerzo realizado y los beneficios obtenidos. Una ayuda de primer nivel para afinar los ciclos de entrenamiento.
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4. El mapa de calor personal: cartografiar tu vida a golpe de zapatilla
Cuando repites los mismos bucles una y otra vez, cuesta mantener una mirada nueva sobre tus recorridos. El mapa de calor personal de Strava cambia las reglas del juego: muestra en color todos los trazados GPS acumulados con el paso del tiempo. Las carreteras rojas son las más transitadas; las zonas pálidas siguen sin explorar.
Este mapa, casi artístico, se convierte en una herramienta de motivación por derecho propio. Algunos se proponen “rellenar” su barrio; otros intentan conectar zonas vacías, como si fuera un juego de conquista. De un vistazo, el mapa cuenta una historia: la de un territorio personal, trazado con paciencia, zancada a zancada.
● Disponible aquí: strava.com/heatmap; haz clic en “My Heatmap”.
5. Creador inteligente de rutas: bucles optimizados en tres clics
Trazar un recorrido coherente, sin calles sin salida ni vueltas atrás, puede convertirse rápidamente en un rompecabezas. Strava ofrece un generador de rutas bastante inteligente: a partir de un punto de salida, una distancia objetivo y algunas preferencias, como carretera o sendero, con desnivel o llano, la herramienta sugiere un trazado basado en los hábitos reales de otros usuarios.
La ventaja es que los caminos propuestos suelen ser agradables, seguros y ya probados sobre el terreno. Menos sorpresas desagradables, más tiempo ganado y la tranquilidad de salir con un itinerario viable, incluso en una zona desconocida.
6. Seguimiento del equipamiento: para saber cuándo cambiar de zapatillas o de cadena
La mayoría de los corredores alarga el cambio todo lo posible: mientras las zapatillas aguanten en pie, siguen en rotación. Mala idea. Un par puede perder amortiguación mucho antes de que aparezca el primer agujero. Con el seguimiento del equipamiento, Strava permite registrar cada modelo utilizado y asignarle automáticamente los kilómetros recorridos.
La alerta se puede configurar según el tipo de práctica, el modelo o la frecuencia de uso. Una buena manera de evitar lesiones relacionadas con el desgaste, comparar las sensaciones entre dos modelos o justificar una nueva compra. ¿El objetivo? Correr más, pero mejor equipado.
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7. Insignias ocultas y retos insólitos
Al margen de los clásicos retos mensuales, Strava va colando de vez en cuando desafíos más discretos. Una salida a medianoche, una actividad de exactamente 42,2 km, una subida el día del solsticio… Estos pequeños objetivos desbloquean a veces insignias especiales o permiten conseguir descuentos en marcas colaboradoras.
A menudo inútiles, siempre divertidos, estos pequeños trofeos alimentan el gusto por jugar. Para algunos usuarios, se convierten en un auténtico motor de regularidad, al mismo nivel que un plan de entrenamiento clásico. Y, de paso, aportan una pizca de humor a la lógica del rendimiento.
8. Clubes de Strava: una clasificación entre amigos sin complicaciones
Crear un club en Strava permite reunir a los miembros de un mismo equipo, asociación o grupo de amigos. ¿La ventaja? Una clasificación semanal automática, un feed de actividad centralizado y la posibilidad de seguir el rendimiento de cada uno sin tener que reactivar diez veces el grupo de WhatsApp.
Para quienes disfrutan picándose sin complicarse la vida, es la herramienta ideal. Cada cual se conecta cuando quiere, los kilómetros se suman solos y los récords aparecen en lo alto de la tabla. No hace falta organizar nada, solo un poco de espíritu colectivo.
Cuando exploras los rincones de Strava, descubres una auténtica caja de herramientas pensada tanto para deportistas curiosos y fans de los datos como para aficionados a los mapas bonitos. Algunas funciones requieren algo de tiempo para dominarlas; otras enganchan al instante. Pero todas contribuyen a convertir la experiencia deportiva en algo más completo, más divertido… y condenadamente bien hecho.